Abraham Telchi Giacoman nació en Palestina (Medio Oriente). Salió bachiller del Colegio Americano de La Paz y sus padres fueron Mariano Telchi y Elena Giacoman.
Desde muy joven se unió en la lucha por las regalías petroleras para el departamento y durante la década de los 50 fue perseguido por el Gobierno de Siles Suazo por su participación en los movimientos cívicos del 11%.
Tras concluir el colegio se ausentó a Chile y, luego, retornó a Santa Cruz para formar su propio negocio como bioquímico especializado en farmacia y el mismo año contrajo nupcias con Aurora Asbún de Telchi, con quién sacó adelante su empresa (que llevaba su apellido), creada el 23 de marzo de 1946.
La farmacia abrió sus puertas en la calle Florida # 17, un lugar que era conocido como río Telchi. Allí estuvo 44 años para luego trasladarse a la calle Libertad # 164. A la muerte del fundador, su hijo Roberto Telchi, asumió el mando de la empresa y luego se le unió su hermano Felipe (+).
La farmacia Telchi ha desarrollado medicamentos para curar enfermedades tropicales. En el ámbito político, Telchi Giacoman fue alcalde de Santa Cruz de la Sierra durante los 70.
Es uno de los personajes cruceños que luchó por el progreso de Santa Cruz y que, por ello, incluso estuvo preso. Se dedicó a la enseñanza escolar y universitaria. También fue político y ocupó el cargo de prefecto. Adalberto Terceros Mendívil nació en Santa Cruz de la Sierra en 1891 y falleció el 4 de noviembre de 1940.
Se casó con Josefina Banzer Aliaga el 22 de octubre de 1922. Fue prefecto entre 1930 y 1933; luego -a los 47 años- en 1938, el presidente Germán Busch lo nombró superintendente de la comisión mixta de la construcción del ferrocarril Corumbá-Santa Cruz. Esta era una obra anhelada para el desarrollo de la región en una época en la que Santa Cruz exigía condiciones para no estar en el olvido. Por ser uno de los líderes de las demandas, Adalberto estuvo tras las rejas.
Para la inauguración del primer tramo desde Corumbá hasta Puerto Suárez se contrató un avión para llevar a una comitiva. En él viajaron 14 personas, entre ellos Adalberto Terceros Mendívil, el prefecto del departamento Jenaro Blacut, el alcalde municipal José Saavedra y el rector Rómulo Herrera (Uagrm).
El 4 de noviembre de 1940, el avión salió del aeropuerto El Trompillo rumbo a Roboré para reabastecerse de combustible. Partieron de allí, a las 16:00, y -una hora después- vino un vendaval, que sacó al avión de su ruta. Durante más de un año nadie supo dónde se encontraba.
El accidente fue conocido como ‘La tragedia de Juan del Valle’. En febrero de 1942, un cazador encontró los restos del fuselaje. Estaba a unos 100 km al noroeste de Corumbá (Brasil). Cuando llegaron los rescatistas había cadáveres alrededor del avión. Adalberto estaba sentado en su asiento de la cabina con un crucifijo de oro que tenía en la boca.
Su contribución a la cultura fue enorme. Aida McKenny Velasco nació el 12 de abril de 1931 y falleció el 7 de marzo de 2021. Creó el Instituto de Bellas Artes y desde su gestión en la Casa de la Cultura impulsó festivales como el Sombrero ‘e Saó. Fomentó el intercambio de artistas nacionales y de EEUU, además fundó el coro Santa Cecilia y el Círculo pro Música.
“Aidita, como siempre la llamé, ha sido compañera y amiga de muchos años de trabajo, que hemos recorrido juntos. Ella fue presidenta de la Casa de la Cultura por 12 años y yo, su director ejecutivo por casi 11”, recordó Marcelo Araúz. “McKenney y Araúz fueron la dupla perfecta para perfilar y desarrollar un movimiento cultural en toda Santa Cruz. Son innumerables las acciones y los proyectos realizados”, comentó la gestora cultural Cecilia Kenning.
Araúz comentó que, con ella, se gestionaron tres cosas: la instalación del teatro de la Casa de la Cultura, el terreno para el taller de artes visuales del segundo anillo y el apoyo económico de Cordecruz. A partir de 1978, el trabajo con McKenney resultó más fructífero, ya que ella fue una de las principales promotoras del festival Sombrero ‘e Saó que, en sus diferentes versiones, revalorizó la música del Oriente boliviano.
“Con el nacimiento de la Red de Bibliotecas y Centros Culturales, Aidita siempre acompañó y promovió la enorme cantidad de actividades que se realizaron en varios lugares. Con el Círculo pro Música que creó junto a Ana María Weisse de González, se hicieron hermosas temporadas para el público local. También apoyó a la Escuela de Canto Lírico Claudia Parada”, explicó Araúz.
De reuniones con amigos, nació el proyecto del Instituto de Bellas Artes y Educación Integral. Así, un grupo de ciudadanos unió fuerzas en 1976. “Este instituto fue su gran obra. Gracias a dicho centro de formación se puede tener una gran cantidad de coros y orquestas. De allí salieron los profesores que, en Santa Cruz, han ido formando a miles de músicos que hoy nos regalan su arte y que siguen incentivando a niños y jóvenes”, afirmó Cecilia Kenning.
Piraí Vaca es uno de los alumnos beneficiados con la creación de Bellas Artes. “Infinitamente agradecido con Aidita. Entré a los 10 años al instituto y fue algo definitivo para mí, porque cambió el curso de mi vida y eso es algo que le agradezco profundamente”, afirmó el consagrado concertista.
McKenney fue, por muchos años, embajadora de Compañeros de Las Américas en Santa Cruz y la que más facilitó los intercambios con el Capítulo de Arkansas. Este convenio estableció grandes ventajas para que los jóvenes bachilleres cruceños y del Oriente pudieran estudiar en las universidades estadounidenses, con precios de matrícula como si fueran nacidos en ese Estado, es decir, la mitad del costo que pagaría un joven de otro Estado.
Dio su vida por las luchas sociales. Y se convirtió en un caudillo de las clases trabajadoras cruceñas y en todo un precursor de la revolución social en América Latina. Andrés Ibáñez Justiniano nació en Puerto Paila (Santa Cruz) el 30 de noviembre de 1844. Se dedicó a la política y a la abogacía.
Fungió como concejal cruceño en 1868. En 1874 fue elegido diputado. Frente a una multitud enardecida en la plaza principal arrojó su levita de doctor y los botines de charol y se puso una chaqueta de artesano y caminó descalzo demostrando que era uno igual que sus partidarios y marchó por las calles. Ese día se creó el Partido Igualitario.
Ibáñez fue elegido diputado por segunda vez en 1874. A inicios de diciembre de 1876, enviado por el Gobierno central, el general Juan José Pérez asumió la Prefectura. Esto obligó a los igualitarios a proclamar la federación el 25 de diciembre y un día después nombraron a sus ministros, entre ellos Andrés Ibáñez, en la cartera de Hacienda y Guerra.
El Gobierno Federal empezó a ejercer en 1877 cobrando impuestos a la producción de azúcar. Dejó a los terratenientes las tierras que cultivaban, distribuyó lo restante y abolió la servidumbre. Con un extraordinario apoyo popular, Ibáñez proclamó el Federalismo.
Los igualitarios fueron dueños de Santa Cruz durante 160 días y su revolución duró siete meses. El presidente Hilarión Daza ordenó su muerte “a mérito de que divulgaba teorías socialistas”. Fue fusilado el 1 de mayo de 1877. En homenaje a él, la provincia Andrés Ibáñez lleva su nombre.
Dedicó su vida a servir a la gente. Anita Suárez Castedo de Leigue se destacó en las décadas de los 50, 60, 70 y 80 liderando proyectos, aportando con recursos propios para consolidar obras en beneficio de la población y siendo puntal en las instituciones que buscaban el desarrollo cruceño.
Fue una de las líderes que luchó por la consolidación del 11% de las regalías petroleras. En esta lucha se destacan la participación del Comité pro Santa Cruz, creado en 1950, así como la Unión Juvenil Cruceñista (1957) y el Comité Cívico Femenino (1957), por aquel entonces llamado Unión Femenina Cruceñista. Tras superarse el cruento conflicto, en 1959, el Gobierno reconoció el justo derecho de las regalías departamentales.
En esa línea, la señora Anita fue fundadora y presidenta de la Unión Femenina Cruceñista, la única presidenta mujer del Comité pro Santa Cruz y clave en la construcción de la carretera al santuario de Cotoca. Ayudó en la consolidación del Plan Tres Mil y de la Villa Primero de Mayo actuando como conciliadora entre los habitantes del lugar y los propietarios de los terrenos.
“Mi abuela se iba en una moto a andar por esos lugares. Lo hacía para hacer el bien a la gente”, sostuvo su nieto Carlos Roca. Agrega que ella no tenía ningún inconveniente para poner dinero y construir, por ejemplo, una posta. Por ello, llevan su nombre la Unidad Educativa Anita Suárez Castedo y una posta sanitaria. También fundó una cooperativa de agua potable, que lleva el nombre de su esposo, Humberto Leigue Castedo.
Integró Davosan y la Cruz Roja. Fue benefactora del asilo de ancianos y preparaba desayunos gratuitos para los más necesitados. Por todo lo que hizo a favor de la población tiene un monumento en la avenida Virgen de Cotoca y cuarto anillo.
Artista y voluntaria. Anita Suárez Montero de Terceros dedicó su vida en la preservación de la memoria espiritual y artística de Santa Cruz. Nacida el 26 de julio de 1927, fue hija de don Virgilio Suárez Roca y doña Rogelia Montero Aguilera. Desde muy joven, mostró sensibilidad por el arte y la historia, cualidades que marcarían su camino y su legado.
Estudió en el colegio Santa Ana y en la Facultad de Comercio de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno. En 1950 contrajo matrimonio con el doctor Marcelo Terceros Banzer, con quien compartió una vida plena y de servicio, formando una gran familia de seis hijos, diecinueve nietos y veintiún bisnietos.
Durante sus años en el exterior, acompañando a su esposo en misiones diplomáticas -en Naciones Unidas, España y Brasil-, Anita amplió su formación en arte, cultura y turismo. Realizó cursos de apreciación artística, pintura y restauración, participando incluso en exposiciones dentro y fuera del país. Esa pasión por la belleza y la espiritualidad del arte se convirtió en su sello personal.
A su regreso a Santa Cruz, asumió un desafío que marcaría su nombre para siempre: la dirección del Museo de Arte Sacro “Monseñor Carlos Gericke Suárez”, fundado en 1983. Desde ese momento y hasta su fallecimiento en 2020, Anita se convirtió en la guardiana del patrimonio religioso cruceño cuidando, restaurando y documentando con dedicación cada pieza del Museo. Lo hizo con amor, incluso financiando reparaciones con recursos propios.
Su compromiso trascendió los muros del Museo. Fue parte activa de instituciones, como la Acción Católica Diocesana, el Club de Leones, la Cruz Roja y la Agrupación Libre de Artistas. En todas ellas dejó su impronta de servicio, sensibilidad y fe.
Reconocida como una destacada “Mujer Boliviana” en 1991 por el Comité Pro Santa Cruz, Anita Suárez Montero representó el ejemplo de una mujer moderna, culta y profundamente humana, que entendía el arte no solo como expresión estética, sino como puente entre la fe, la historia y la identidad cruceña.
El 29 de agosto de 2020, a los 93 años, partió dejando un legado imborrable. Su nombre permanece grabado en la historia cultural de Santa Cruz, donde su voz y su labor siguen inspirando a quiénes ven en el arte una forma de eternidad.
Inquieta y comprometida con la sociedad, Anita Victoria Banegas Espinosa fue presidenta del Comité Cívico Femenino en la gestión 1991-1993, tiempo en el que llevó a cabo cursos y capacitaciones de educación cívica y cultural; además, lideró varios proyectos en favor de la mujer, niñez y juventud.
En esa etapa, creó la primera Oficina de Defensa del Niño, la Mujer y la Familia, un organismo de apoyo jurídico de la que formaron parte mujeres abogadas especialistas de Santa Cruz de forma voluntaria. Gestionó la formación de la primera Comisión de Protección a la Juventud y se encargaba de orientar a los jóvenes a través de conferencias y debates, que tenían como objetivo la discusión y el tratamiento de diversas problemáticas. Junto a las autoridades, promovió la intervención de locales en los que se expendían bebidas alcohólicas para menores de edad.
Brindó charlas educativas y capacitaciones a las mujeres de barrio, a través de los subcomités. Consiguió que el programa ‘Por Una Vida Mejor’ llegara hasta las provincias de Santa Cruz. Inició una gira por las provincias fronterizas con una campaña de entrega de banderas de Santa Cruz y la difusión de los himnos, con cintas de grabación.
Logró un auspicio para que el elenco Sombrero ‘e Saó participe en la Feria Internacional de Sevilla (España), dentro de las actividades del quinto centenario del Descubrimiento de América. Fue diputada nacional por el partido Acción Democrática Nacionalista (ADN).
Destacado pintor autodidacta. Armando Jordán Alcázar nació en Irupana, provincia Sud Yungas de La Paz. Sus progenitores lo trasladaron a Santa Cruz cuando aún era niño, a principios de 1904. Sus padres fueron el cartógrafo Froilán C. Jordán y Cleofé Alcázar.
Se lo considera uno de los pioneros de las artes plásticas en la región. Más de 500 obras testimonian aquella Santa Cruz de antaño. En sus pinturas al óleo, de pequeño y mediano formato, muestra las fiestas y las costumbres de mediados del siglo XX.
Habiendo heredado del padre la predisposición artística, tomó de él las primeras lecciones de diseño y pintura. Avanzó como autodidacta, sin haber emprendido en ningún tiempo la tarea del aprendizaje serio. Dedicado primeramente al dibujo ornamental y al diseño de láminas, optó más tarde por la acuarela y seguidamente por el óleo.
Sus primeros cuadros datan de 1920 y consisten en estampas a la ligera de paisajes de la tierra. Hacia 1930 empieza a elaborar su obra más popular denominada ‘Óleos de paisajes y tipos regionales’, que ve y reproduce según su propio temperamento. La vida de Santa Cruz, entre la segunda y la cuarta década del siglo, está impresa en esos cuadros.
Se inicia como profesor de dibujo en el Colegio Nacional Florida en 1915. Desempeña esta función hasta que es llamado a ejercer el cargo de director de la escuela Obispo Santistevan. Estando en ella fue favorecido con la jubilación, pero siguió prestando servicios en la escuela del asilo de huérfanos y en Bellas Artes.
Siguiendo las huellas de su padre, que levantó un plano de la ciudad en 1906, él hizo lo mismo en 1931. Dotado de recursos más eficientes y disponiendo de mejores elementos técnicos hizo, por segunda y tercera vez, otros planos, el último en 1960, con una breve guía informativa de las actividades de su gente. El artista tenía por costumbre retratarse en sus obras, siempre con su característico terno de lino blanco. Falleció el 1 de marzo de 1982, en Santa Cruz.
En tiempos de agitación política y social, ‘Paquita’ Amelunge de Lavayén alzó su voz con firmeza y valentía. A través de artículos de opinión, publicados en la prensa, defendió la dignidad de las mujeres cruceñas frente a los intentos de desprestigiarlas, especialmente tras la difusión de un texto malicioso que buscó menoscabar su papel en la sociedad. Su artículo más recordado 'Frente a la Ignominia' se convirtió en símbolo de coraje y compromiso con la verdad.
Nacida el 2 de diciembre 1921 y fallecida el 15 de octubre de 2008, ‘Paquita’ presidió el Comité Cívico Femenino de Santa Cruz entre 1979 y 1980, período en el que impulsó una profunda expansión de la institución hacia los barrios y provincias. Bajo su liderazgo, el Comité llegó hasta Buena Vista y equipó el hospital de Santa Rosa del Sara, consolidando su presencia en el interior del departamento.
Durante su gestión promovió múltiples campañas solidarias: organizó la celebración del Día de Reyes Magos, que permitió entregar cientos de juguetes a niños de escasos recursos y recolectó 500 frazadas para los habitantes de La Guardia y Los Tajibos. Gestionó, además, la modernización de la posta sanitaria de Los Tajibos y la construcción de una sala de maternidad, así como campañas contra el maltrato infantil que contaron con el apoyo de la Dirección Regional del Menor (Dirme).
Continuó la labor iniciada por la expresidenta Anita Suárez de Leigue, ampliando la red de agua potable en la zona este de Villa Norte y dotando de equipamiento médico al Hospital Psiquiátrico de Santa Cruz. Su incansable trabajo fue reconocido durante el Bicentenario de Santa Cruz, cuando recibió la Bandera de Oro Verde y Blanco del Comité Cívico Femenino por su valiosa contribución al desarrollo y bienestar de la región.
‘Paquita’ dejó un legado de integridad, liderazgo y servicio, demostrando que la voz y la acción de una mujer comprometida pueden transformar profundamente a su comunidad.
Era uno de los mejores pilotos de automovilismo de Bolivia. Demostró su pericia al volante, sumando tres títulos nacionales consecutivos en 1981, 1982 y 1983. También se coronó campeón departamental en 1980, 1981 y 1983.
Carlos Hugo Méndez, más conocido como ‘Chino’ Méndez, nació el 21 de octubre de 1947 en Portachuelo, provincia Sara del departamento de Santa Cruz. Su pasión por los fierros lo llevó a continuar estudios superiores en Argentina y luego en Uruguay, donde obtuvo el título de ingeniero mecánico en la Universidad del Trabajo.
En 1968 regresó a su natal Portachuelo, donde trabajó en varias empresas y comenzó a construir algunos autos pequeños impulsados por motores de motocicletas, luego se trasladó a Santa Cruz de la Sierra, donde abrió un taller.
Sus primeros pasos en las carreras las dio de navegante de Renny Laguna, después pasó a ser piloto, siendo uno de los corredores más esperados de la ruta por el espectáculo lleno de adrenalina, que brindaba a su paso.
La última victoria que los fanáticos disfrutaron fue en el Gran Premio Corona Ducal, en un Honda Civic, el 20 de abril de 1987. Murió en el mismo auto durante el Gran Premio Inavi en Cochabamba, el 20 de junio de 1987. Su coche se salió de la carretera en una gran curva a la derecha, golpeó un poste y, luego, un muro.
‘Chino’ Méndez y su copiloto Pablo Laguna fueron transportados a un hospital en Cochabamba, donde el portachueleño murió poco después. Pablo Laguna sobrevivió y volvió a correr. En honor de este gran corredor lleva su nombre la Asociación de Automovilismo Deportivo de Santa Cruz, que él presidió entre 1976 y 1977.
Un histórico representante de la política y de las luchas cívicas cruceñas. Carlos Valverde Barbery nació en Trinidad el 2 de mayo de 1928 y a los dos años pasó a vivir a La Paz. Ingresó al Colegio Militar del Ejército, en Irpavi y, tiempo después, abandonaría esta preparación, porque sería expulsado por sus ideas radicales anticentralistas.
Partió a Río de Janeiro (Brasil) a estudiar Farmacia. Fue poseedor de un amplio currículo como doctor en Bioquímica y Farmacia. Una vez egresado retornó a su Santa Cruz de la Sierra. Participó de las luchas cívicas en defensa de las regalías petroleras del 11%. Fundó y fue el primer presidente de la Unión Juvenil Cruceñista (1957-1958).
Perseguido por su participación en defensa de los intereses cruceños se exilia a Brasil y radica en San Pablo. De allí retorna a su tierra alistándose en las guerrillas falangistas del Alto Paraguá (1964), las que comandaba Jorge Luis Mayser Ardaya y quien le confió el mando de una columna guerrillera. Luego de operar varios meses y desgastar al Gobierno, provocando su caída a manos de un golpe militar, sale a Brasil exiliado nuevamente.
Al regresar a Bolivia, incursionó en la política y llegó a ser senador (1966-1969), ministro de Salud Pública y Previsión Social (1971-1972) y diputado (1982-1985) por la Falange Socialista Boliviana (FSB). Fue candidato a presidente de la República (1985) por esta tienda política y por el Movimiento Federalista Democrático (MFD).
A mediados de 1981, junto a un grupo de valientes cruceños armados, tomó el campo petrolero Tita exigiendo la renuncia de Luis García Meza, siendo el único alzamiento armado civil contra este gobierno militar. Un par de meses después, este dictador renunció ante la presión de su cúpula castrense. Falleció el 3 de septiembre de 2011.
Abogado cruceño destacado, que llegó a ser alcalde de Santa Cruz y prefecto del departamento. Celso Castedo Barba nació el 2 de julio de 1893 en la localidad de Comarapa (Santa Cruz). Sus padres fueron José Castedo y Candelaria Barba.
Salió bachiller del Colegio Nacional Florida (1908). Luego, se graduó de abogado en La Paz (1915), a la temprana edad de 21 años. Era un amante de la lectura y aportó bastante a su formación como intelectual.
Dedicó su vida al servicio de las diferentes instituciones, entre ellas judiciales, administrativas, políticas, sociales y académicas. También se destacó en la lucha por la autonomía universitaria de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm). En tiempos difíciles fue uno de los personajes claves para el fortalecimiento de la institucionalidad cruceña, sentando las bases para el actual presente, con libertad y democracia. En todo momento expresaba su tolerancia y respeto a los cambios, que se dieron en busca del desarrollo.
Siempre se sintió orgulloso del primer cargo que ocupó como portero y archivero de una oficina. Fue secretario de cámara de la Corte Suprema de Justicia, fiscal de partido, alcalde de Santa Cruz de la Sierra, secretario de juzgado de apelaciones, prefecto del departamento de Santa Cruz (durante dos periodos) y primer decano de Derecho de la Uagrm.
Cuando fue alcalde hizo hincapié en el reordenamiento urbano de Santa Cruz de la Sierra. Falleció el 22 de julio de 1958, cuando aún era decano de Derecho.
Dante Pavisich Ribera fue un ingeniero civil, ingeniero militar, gestor y servidor público boliviano, líder articulador del llamado 'despegue cruceño' en las décadas de los 60 y 70. Impulsó la planificación urbana junto a la provisión de agua potable, alcantarillado, energía eléctrica y enlosetado. Surgió el sistema cooperativo de Santa Cruz y sus provincias.
Sus padres fueron Francisco Pavisich Obilinovic, nacido en Croacia (extinta Yugoslavia) y Concepción Ribera Viera, de Portachuelo. En primaria estudió en la escuela Rafael Peña y en secundaria, en el Colegio Nacional Florida, donde salió de bachiller en 1940 como primer alumno distinguido. En 1945 se graduó como primer alumno del Colegio Militar de Ingeniería en La Paz, donde recibió el Diploma de Honor, el Cordón Dorado Militar y la Condecoración 'Presidente de la República'.
En Río de Janeiro obtuvo el título de ingeniero civil y militar de la Escuela Técnica del Ejército de Brasil (1953) y posteriormente en la Escuela Militar de Ingeniería Mariscal Antonio José de Sucre (EMI) en La Paz. Realizó estudios de posgrado en el Ejército de Estados Unidos, en Fort Belvoir, Virginia (1958).
En 1965 fue asesor técnico del Gobierno del Gral. René Barrientos Ortuño, quién lo designó como presidente del Comité de Obras Públicas de Santa Cruz de la Sierra (1966-1968), desde donde lideró el acto histórico realizado el 15 de septiembre de 1966. Ese día se colocó la primera loseta en una de las calles que rodean la plaza 24 de Septiembre. Desde el Comité se gestionó un histórico primer crédito otorgado a Santa Cruz de la Sierra por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que consistía en 6 millones de dólares para obras de agua potable y alcantarillado. También estableció la sección de cooperativas en el Comité para posibilitar la creación y dotación de servicios básicos socio-sanitarios en la ciudad y las provincias.
Entre 1968-1969 se desempeñó como ministro de Planificación y posteriormente se constituyó en el primer gerente general de la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE). Durante su gestión se colocó el primer poste de luz, se logró el transporte de electricidad a otras poblaciones cercanas a la ciudad y se obtuvo un crédito de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid). Se obtuvo 10 millones de dólares para la electrificación del Norte Integrado, consolidando el primer polo de desarrollo regional denominado Norte Integrado: Andrés Ibáñez, Obispo Santistevan, Warnes, Ichilo y Sara.
Fue gerente general de la Asociación de Empresas CIMA (1978-1993) dedicada a la construcción de puentes, carreteras y vías férreas, así como pavimentación y alcantarillado. Entre sus reconocimientos más destacados figuran: Medalla Municipal al Mérito, por su proficua labor cumplida durante su administración en la gerencia general de la Cooperativa Rural de Electrificación (1972); la Medalla al Mérito Municipal Ciudadano, por su labor desde el Comité de Obras Públicas (1992) y el Homenaje Póstumo del Concejo Municipal, por su aporte al desarrollo de la región y por su trabajo en el campo del cooperativismo (2011).
Delfina Moreno Parada nació en Portachuelo el 17 de mayo de 1922. Aunque se graduó de maestra, ejerció poco tiempo. Se casó con Alcides Parejas Rivero y, desde entonces, dedicó su vida a su familia y al negocio familiar: una pequeña librería -la primera de Santa Cruz de la Sierra- ubicada en la acera norte de la plaza 24 de Septiembre.
Tuvo seis hijos, pero la primera, su única hija mujer, falleció antes de cumplir un año. Además de atender la librería y las labores del hogar, Delfina se distinguió por su talento en la cocina. Preparaba platos por encargo y enseñaba a cocinar a las jovencitas que pronto formarían un hogar.
Cuando sus hijos mayores partieron a estudiar al extranjero, ella les escribía cartas cada semana, acompañadas de recetas sencillas y económicas, para que aprendieran a cocinar, se alimentaran bien y conservaran el sabor cruceño. Su hijo mayor recopiló las recetas y así nació, en 1978, el primer libro de cocina 'Doña Piedades', nombre elegido en homenaje a la madre de la autora y donde están los secretos de la cocina de Santa Cruz.
'Doña Piedades' se convirtió en el libro de cocina más vendido y reeditado de Bolivia. Con doce ediciones publicadas, es hoy un ícono de la gastronomía cruceña. Su última edición reúne cerca de 300 recetas entre entradas, sopas, platos fuertes, repostería y horneados. Es todo un best seller que ha cruzado fronteras; muchos bolivianos que viven en el extranjero se lo llevan en su maleta y es parte indispensable del equipaje de cualquier cruceño.
En 1980, el Gobierno Municipal la declaró 'Ciudadana Distinguida' y en 2000 la Cámara de Hoteleros y Gastronómicos le otorgó una distinción especial por su aporte a la cultura culinaria.
En 2011, sus nietas publicaron 'Doña Piedades para niños', manteniendo vivo el espíritu del libro original: recetas fáciles, accesibles y llenas del sabor de nuestra tierra.
Fue uno de los fundadores de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos durante la presidencia de David Toro Ruilova. Junto con el teniente coronel Germán Busch, entre otros, asesoró a Toro para la creación de YPFB. Fue el 21 de diciembre de 1936.
Político y empresario boliviano, Dionisio Foianini Banzer nació en Santa Cruz de la Sierra el 28 de febrero de 1903 y falleció el 23 de noviembre de 2001. Sus padres fueron el italiano Dionisio Foianini Ioli y la boliviana Carmen Banzer Aliaga.
Creció en los valles bolivianos no lejos de la mayoría de los campos de la Standard Oil. Después de estudiar Farmacia en Italia, donde llegó a admirar el fascismo de Benito Mussolini, Foianini regresó a Bolivia antes de la Guerra del Chaco. Cuando esta estalló, fue puesto a cargo de la fabricación de municiones.
Durante la guerra estuvo en una misión secreta en Argentina y organizó el espionaje boliviano detrás de las líneas paraguayas. Cuando la contienda acabó, Foianini organizó la nacionalización de los campos de la Standard Oil y estableció la Junta Petrolera Estatal. Después de que Germán Busch organizara un golpe de Estado en 1937, Foianini se convirtió en ministro de Minas y Petróleo en el gabinete de Busch.
El área fronteriza entre Bolivia, Paraguay y Brasil fue llamado Triángulo de Dionisio Foianini en su honor. Puerto Busch, que fue nombrado por Germán Busch, está localizado en dicho lugar.
Nació el 16 de noviembre de 1951 y vivió con una convicción inquebrantable: que la política debía estar al servicio de la verdad y la justicia. Edmundo Salazar Terceros fue un hombre de pensamiento crítico, militante del ideal ético y defensor incansable de los más vulnerables. Su lucidez, su palabra firme y su profunda formación ideológica lo convirtieron en una de las voces más respetadas de su generación.
Militante del Partido Comunista Marxista Leninista de Bolivia y luego diputado nacional por el Frente Revolucionario de Izquierda, se distinguió en el Parlamento por su elocuencia y su compromiso con las causas justas. En 1986 asumió la presidencia de la Comisión Mixta de Constitución, Justicia y Policía Judicial, encargada de investigar el asesinato del naturalista Noel Kempff Mercado y su equipo en Huanchaca. Frente a una red de corrupción y poder, Salazar eligió el camino más difícil: el de la verdad.
Rechazó amenazas, sobornos y pactos de silencio. Tres días antes de ser asesinado, hizo público un informe que cuestionaba los intereses detrás de la impunidad. El 10 de noviembre de 1986, al llegar a su casa de la avenida Mutualista en Santa Cruz, fue acribillado. Tenía 33 años. Su esposa, María Elena Oroza Werner, tomó la posta en la búsqueda de justicia, hasta que también perdió la vida en circunstancias sospechosas.
Pasaron 22 años para que se condenara a dos autores materiales, pero los responsables intelectuales nunca fueron juzgados. Aun así, el legado de Edmundo Salazar persiste como símbolo de integridad, coraje y resistencia frente a la impunidad. Su voz, silenciada por las balas, sigue resonando como un llamado a la verdad.
Educadora. Primera mujer cruceña abogada. Elffy Albrecht Ibáñez nació el 10 de septiembre de 1914 y falleció el 2 de febrero de 1987. Una de sus grandes obras en la lucha por los intereses de Santa Cruz fue la fundación de la Unión Cruceñista Femenina que, posteriormente, pasó a llamarse Comité Cívico Femenino el 31 de octubre de 1957.
Heroína de la defensa del derecho al 11% de regalías por concepto de los hidrocarburos para Santa Cruz. Convocó y reunió a más de 5.000 mujeres cruceñas, sin distinción de clases sociales ni de edad en la plazuela Blacutt, que se sumaron al Cabildo en la plaza 24 de Septiembre. Hicieron uso de la palabra Melchor Pinto Parada, Carlos Valverde Barbery, Elffy Albrecht Ibáñez, Hernando Sanabria Fernández, José Ortiz Mercado, Darío Soruco y Ernesto Wende, entre otros notables ciudadanos.
El 6 de diciembre de 1957 encabezó la primera huelga de hambre en Santa Cruz, junto a 100 mujeres en el salón de actos de la Alcaldía. Este acto de rebeldía se masificó con damas de todos los sectores sociales de la ciudad. Llevaron los signos de 'Lucha, Fe y Solidaridad'. Junto a Giselle Bruun Sciaroni, en aquellos años emprendieron el viaje en avioneta hasta el departamento de Beni para ayudar a organizar la realización de un Cabildo y lograron concretarlo.
Albrecht fue detenida violentamente y trasladada a las celdas de la Policía. Anoticiada la población del abuso cometido, unas 500 mujeres se congregaron al frente del edificio policial exigiendo la libertad de la líder femenina hasta lograr ese objetivo. Fue obligada a salir al exilio y a su regreso reorganizó la Unión Cruceñista Femenina como Comité Cívico Femenino de Santa Cruz, en 1970. Participó en la fundación de la Asociación de Mujeres Profesionales. En 1973 recibió la condecoración nacional de la Gran Orden Boliviana de la Educación, premio que la reconoce como servidora de la educación, a favor de la niñez y la juventud boliviana.
Profesor, poeta y periodista. Nació el 25 de octubre de 1888 en Vallegrande (Santa Cruz). Era hijo del comerciante francés Francisco Finot y Olinfa Franco. Con apenas 14 años, mostró que era un escritor prodigio. A los 16 años, Emilio Finot Franco escribió su primer libro de versos titulado 'Breves'.
Sus inicios como escritor se dieron elaborando poesías. Al mismo tiempo formó parte del cuerpo de redacción como periodista de la revista El Álbum Literario y del periódico El Correo del Plata, cuando transcurría 1904. Dirigió, más tarde, la revista Celajes y desempeñó el cargo de preceptor en la Escuela Fiscal # 1.
En 1906 ingresó como socio de la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz, con la presentación de un notable trabajo de investigación bibliográfica. En 1998 publicó su opúsculo 'Gabriel René Moreno y sus obras' que, durante varios años, constituyó la única fuente de información sobre la vida del príncipe de las letras bolivianas.
Al año siguiente ganó en un concurso el profesorado de Gramática y Literatura en la Escuela Normal de Sucre. Vivió allí entre 1911 y 1912, y se dedicó al cultivo de las letras y a las investigaciones históricas. Escribió y publicó un libro de poesías con el sugestivo título de 'Alma Bolivia', el drama 'La Revolución de 1809 en Chuquisaca' y colaboró con Plácido Molina en la elaboración de la antología 'Poetas Bolivianos', que se imprimió en París de la mano de la editorial Paul Ollendorf.
El Círculo de Bellas Artes de La Paz celebró, en 1913, unos animados y solemnes juegos florales, donde Finot obtuvo, en ellos, el primer premio, con su poema 'Caridad'. Desde entonces, fijó su residencia en aquella ciudad. La editorial de los Hermanos Lakermance publicó su 'Antología Boliviana para Escuelas y Colegios' en dos tomos y en la revista porteña Caras y Caretas aparecieron varios cuentos y artículos suyos, como la leyenda en verso 'Ana Barba'.
Estando en Sucre, escribió e hizo representar, con 14 aficionados, la comedia 'El Falso Brillo', que se imprimió en los talleres de La Capital, en 1914. Víctima de una epidemia infecciosa, murió en La Paz el 18 de agosto de 1914, antes de cumplir los 28 años.
Tenía nueve años cuando dejó su natal España y llegó a Bolivia. En Sudamérica se convirtió en dramaturgo, actor y director de sus dos pasiones: el teatro y la televisión. Fue pionero en el audiovisual boliviano, al incursionar -en formato ficción- con las teleseries cruceñas sobre cuentos, mitos, costumbres, tradiciones y leyendas del Oriente boliviano.
Adaptó historias y escribió obras de teatro costumbrista. Dejó su sello como uno de los primeros en realizar producciones locales. En una de sus telenovelas interpretó a Carmelo Hurtado, personaje que lo inmortalizó para siempre.
Enrique Alfonso Pérez, más conocido como 'Quique', nació en Alicante (España) el 6 de julio de 1942. En 1951 llegó a Bolivia, país del que adquirió su nacionalidad. Salió bachiller del colegio Enrique Finot y estudió Derecho en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm).
A los 17 años debutó como actor y en 1976 se convirtió en escritor de teatro teniendo en su haber 13 obras, entre ellas: ‘El Mojón con Cara’, ‘Un Domingo en el Piraí’, ‘La Leyenda del Carretón de la Otra Vida’, ‘Viernes de Soltero’, ‘Una Noche con el Duende’ y ‘La Virgen de las 7 Calles’.
En 1986, junto a un grupo de personas, fundó Safipro y participó como director, guionista y actor en varias teleseries, como ‘Carmelo Hurtado’, ‘La Virgen de las 7 Calles’, ‘La última expedición’, ‘Los Pioneros’, ‘Cuentos y Leyendas del Oriente Boliviano’, ‘La Fundación’ y ‘Luna de Locos’, entre otras.
Falleció el 5 de febrero de 2000 cuando se desempeñaba como oficial Mayor de Cultura de Santa Cruz de la Sierra.
Escritor, periodista, educador y político. Enrique Finot Franco nació el 16 de septiembre de 1891 y falleció el 23 de diciembre de 1952, ambos sucesos en Santa Cruz de la Sierra. Estudió en el Colegio Nacional Florida de Santa Cruz y después en la Escuela Normal de Maestros en Sucre (hoy, Escuela Superior de Formación de Maestros Mariscal Sucre). Fue diputado por Santa Cruz (1927-31) y se desempeñó como ministro de Exteriores (1936-1937).
Graduado como maestro en la Normal de Sucre, perteneció a una de las primeras promociones de profesores formados bajo el excelente grupo de pedagogos que encabezaba Georges Rouma. En sus años juveniles dirigió varios periódicos y la revista La educación moderna.
Incorporado al servicio diplomático representó con brillo al país en diversas misiones. Su bibliografía es vasta e importante para la cultura nacional. Sin abandonar sus preocupaciones originales de educador escribió 'Historia de la Pedagogía Boliviana' y 'Reforma Educacional en Bolivia'. Finot se ocupó de política internacional, historia y literatura.
Entre sus obras figuran 'La Historia de la Conquista del Oriente Boliviano', 'La Nueva Historia de Bolivia', 'La Historia de la Literatura Boliviana', 'El Cholo Portales', 'Tierra Adentro', 'Nuevos Aspectos de la Cuestión del Chaco', 'La Guerra del Chaco y los Estados Unidos' y 'Bolívar pacifista'.
Finot es, sin duda alguna, una de las figuras más valiosas de la literatura boliviana en la primera mitad de siglo. Era dotado de una inteligencia clara y bien equilibrada, con un espíritu estudioso y ávido de conocimientos. Finot se declaró partidario de una ciencia pedagógica tan alejada de ciertas tendencias novedosas, que impresionaron a los 'espíritus débiles' y los llevaron hacia procedimientos todavía incoherentes e inadecuados.
Falleció el 23 de diciembre de 1952, en su ciudad natal.
Procedía de una familia de intelectuales destacados y en esa línea fue, también, en sus 88 años de vida un autor brillante, caracterizado por el tono intimista y de evocación melancólica. Representante de la literatura boliviana del siglo XX, Enrique Kempff Mercado nació en Santa Cruz de la Sierra el 11 de febrero de 1920. Era hijo de Francisco Kempff (médico alemán) y de la cruceña Luisa Mercado.
“Abogado, diplomático y escritor, autor de 10 libros, miembro distinguido de una dinastía de artistas e intelectuales, descendiente directo de guerrilleros de la independencia, científicos, empresarios industriales y filántropos”, escribió Pedro Shimose.
Agregó que “como un mentís a su autocrítica implacable, su poesía permanece. En Kempff Mercado hay, además de un poeta amatorio y social, un poeta introspectivo y metafísico, que mira hacia adentro y encara su condición humana”.
Miembro de la Academia Boliviana de la Lengua y de la Academia Colombiana. Fue presidente de la Sociedad Dante Alighieri de La Paz.
Inició su andadura literaria con el libro de versos ‘Cruz del Sur’ (1940), prologado por Otero Reiche. Es autor de poemas, versos y cuentos; además fue prosista. Entre algunas de las obras de su creación están ‘Otoño intenso’, ‘Pequeña hermana muerte’, ‘Los años cansados’, ‘Las calles del tiempo’ y ‘Gente de Santa Cruz’, entre otras.
Falleció el 21 de mayo de 2008 en Santa Cruz de la Sierra.
Su talento para la pintura pareció innato, lo que le abrió puertas para que, luego, se consolidara como artista, al mismo tiempo que lo hacía como actriz de teatro y televisión en las producciones de Safipro.
Etelvina Peña Torrico, que nació el 14 de junio de 1924 en la localidad de El Trigal, quedó huérfana a temprana edad y fueron las hermanas de su madre que se encargaron de su educación. Al ver su talento para la pintura le organizaron clases particulares con el profesor y pintor Luis Urey.
“Era la época de la Guerra del Chaco y ella estudiaba en el liceo Monseñor Santistevan. Antes de salir bachiller realizó cinco trabajos para una convocatoria de un concurso de arte de la Universidad Técnica de Oruro, por supuesto que lo ganó”, explicó su hijo Wálter de la Fuente.
En 1943 fue enviada a estudiar a Cochabamba y egresó como bachiller, año en que también fue fundadora de la Escuela de Bellas Artes, Pintura y Declamación. Etelvina regresó a Santa Cruz de la Sierra y empezó a dar clases en el colegio Alemán, donde trabajó durante 35 años hasta 1984. En 1947 ingresó a la Universidad Femenina de Buenos Aires y en 1971 obtuvo el título en Artes Plásticas.
En 1983 ingresó a la Asociación Cruceña de Actores, dirigida por Enrique Alfonso, con la obra teatral ‘Cuando canta el guajojó’. Luego, actuó en ‘Añoranzas Cruceñas’ y en 1986 debutó en televisión, con la serie ‘Carmelo Hurtado’ en la que interpretó el papel de doña Teófila. También participó como actriz en la película 'Jonás y la ballena rosada' (1995). Fue condecorada por distintas instituciones cruceñas.
Participó en más de 90 muestras individuales y colectivas; expuso sus obras en los museos de la extinta Yugoslavia, Estados Unidos, Paraguay, España y Bolivia. Falleció el 1 de febrero de 2008.
Félix Mario Arano Saldaña nació en 1932 y tuvo una trayectoria política destacada como presidente del Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra por Unidad Cívica Solidaridad (UCS) y también fue alcalde interino en la década de los 90.
Presidente de los Empresarios Privados de Santa Cruz y líder de la Cámara Nacional Forestal, cargos que desempeñó en la década de los 80 y 90.
Padecía de diabetes, presión alta y trombosis en las dos piernas. Falleció el 11 de enero de 2022, a los 90 años.
Un escritor y activo personaje de la vida cultural y social cruceña de la segunda mitad del siglo XX. Muchos, seguramente, lo recuerdan por haber sido el dueño de una de las primeras librerías en la ciudad (Cruz del Sur) y por ser fundador y miembro de prestigiosas instituciones cruceñas.
Félix Moreno Ortiz nació el 4 de diciembre de 1919 en Cascajal, provincia Yacuma (Beni). En el país es conocido por ser el autor de la letra del Himno de la Caballería, que fue musicalizado por el prestigioso compositor Adrián Patiño y que se sigue cantando en las instituciones castrenses del país.
Egresó como bachiller del Colegio Nacional Florida en 1938. Luego, inició su carrera militar en la caballería, interrumpida por el Gobierno del MNR, para luego ser reincorporado -15 años después- con el cargo de teniente coronel. Prefecto de Santa Cruz en dos periodos. Posteriormente, ocupó cargos diplomáticos en Brasil y Argentina.
Lo que pocos conocen es que Moreno dejó un libro cuidadosamente empastado y mecanografiado con poemas, sonetos, descripciones de Santa Cruz de antaño y una obra de teatro. Su hijo Alfonso Moreno recién tuvo esos textos un par de años antes de la muerte de Félix el 7 de julio de 1991. Él decidió difundirlo a través de una cuidadosa publicación de la editorial El País presentada el 18 de octubre de 2017 en el Círculo de Oficiales del Ejército (COE).
‘El rumbear del carretero’ es el nombre de esta publicación póstuma, que tiene 172 páginas y es prologada por Rúber Carvalho, uno de los amigos con los que Félix Moreno compartía largas tertulias acerca de literatura, historia y una diversidad de temas de discusión.
El general Gary Augusto Prado Salmón nació en Roma (Italia) el 15 de noviembre de 1938, cuando su padre realizaba un curso de especialización en el Ejército de Italia, pero fue la Segunda Guerra Mundial que lo obligó a un retorno prematuro a Bolivia. Estudió primaria en Cochabamba y Vallegrande (Santa Cruz) y secundaria en La Paz y Londres (Inglaterra). Ingresó al colegio militar en 1954, graduándose como subteniente de caballería en 1958.
Su carrera militar se extendió durante 35 años, donde ocupó cargos de instructor, profesor militar, comandante de regimiento, comandante de división y funciones diplomáticas. Fue en este lapso donde se dio uno de los capítulos más representativos de la historia del continente americano: la captura del ‘Che’. Prado conversó por última vez con el guerrillero argentino antes de que fuera ejecutado, aunque él no estuvo presente en el momento de su muerte en octubre de 1967.
Junto a otros oficiales institucionalistas formó parte del grupo que presionó para que las FFAA regresaran a los regimientos. Ese grupo asumió el gobierno en el 78, a la cabeza del general David Padilla. La medida decisiva que tomó ese grupo de oficiales fue la convocatoria a elecciones. Se trató de un paso clave para la recuperación de la democracia.
Estuvo preso durante el Gobierno de Evo Morales, quien llegó a acusarlo de ser el que fusiló al guerrillero a sangre fría e incluso durante ese tiempo fue investigado por el extinto ‘Caso Terrorismo’. Años más tarde, sufrió un intento de asesinato. También estuvo herido de bala en una confusa situación que lo dejó durante el resto de su vida en una silla de ruedas.
Fue con la obra ‘Cómo Capturé al Che’, publicada en 1987, en la que contó -en primera persona- los acontecimientos desde la óptica militar boliviana, tema que apuntaló con el libro ‘La Guerrilla Inmolada’. Al retirarse, se enlistó en las filas del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), que le abrió las puertas para ser concejal, integrante del primer Consejo Departamental y candidato a senador y a alcalde de Santa Cruz de la Sierra. Fue en las filas del MIR, donde se convirtió en colaborador y asesor del expresidente Jaime Paz Zamora. Representó a Bolivia como embajador ante Reino Unido y México.
Durante el proceso de la municipalización de la Casa de la Cultura, Prado se convirtió en el último presidente de esta institución antes de que se convirtiera en una entidad pública. Sucedió entre 1994 y 1995. En sus últimos años se abocó a la docencia universitaria y publicó varias obras de carácter histórico y de análisis crítico. Falleció el 6 de mayo de 2023.
Llegó a Bolivia por una invitación para componer la música del 'Himno a Santa Cruz'. Gastón Guillaux Humery nació en Châteaudun (Francia) el 19 de julio de 1873 y falleció el 6 de marzo de 1940 en Santa Cruz de la Sierra.
De niño sufrió una enfermedad que luego lo dejaría ciego, por lo que tuvo que aprender el sistema braille. Educado en un instituto de ciegos, en París, egresó a los 18 años como pianista-organista. Radicó en Salamanca (España) por muchos años alcanzando a dominar el castellano.
Fue organista de iglesias católicas en España, Europa y las Américas. Después de viajar por Buenos Aires, Lima, Santiago, Valparaíso, Río de Janeiro y otras capitales llegó a Bolivia, en 1910, invitado por el comandante de guarnición militar de Puerto Suárez, coronel Juan Franco Román.
El objetivo era que participe en el concurso convocado para la composición de la música del himno cruceño, cuya letra se debe a Felipe Leonor Ribera. En el concurso, Guillaux obtuvo el primer puesto y el himno fue inaugurado triunfalmente con motivo de las celebraciones del centenario de la revolución emancipadora de Santa Cruz (24 de septiembre de 1910).
En Santa Cruz fue profesor de música en varios colegios. En La Paz, por invitación, fue director del Instituto Nacional de Ciegos y profesor en sistema braille, también de música.
Fue un exitoso director de coros escolares, afinador, componedor de pianos y escritor de una poesía llena de conocimientos sobre geografía e historia universal. Una escuela lleva su nombre en Santa Cruz. de la Sierra. En 1938, el Ministerio de Educación le concedió la medalla al mérito, por sus servicios en pro de la educación boliviana.
De padre danés y de madre con ascendencia ítalo-francesa, Giselle Bruun Sciaroni nació el 24 de enero de 1930 en Santa Cruz de la Sierra y se convirtió en una activa dirigente de instituciones regionales demostrando su vocación de servicio y solidaridad.
En defensa de la región no tuvo problemas en participar de las luchas cívicas por el 11% de las regalías petroleras. Fue fundadora del Comité Cívico Femenino y de la Unión Juvenil Cruceñista, en esta última siendo la única mujer. En ambas instituciones fue una activa participante.
Entre los cargos que desempeñó en instituciones públicas figuran el de alcaldesa de Montero y cónsul de Bolivia en Corumbá (Brasil), donde siguió demostrando su valía. Ayudó en la fundación de Puerto Quijarro y fue impulsora de la reapertura de la ex Granja de Espejos, consciente que era una urgente necesidad.
Su trabajo en defensa de los intereses cruceños no pasó desapercibido, por ello recibió varias distinciones. Falleció el 27 de enero de 2012.
Dueña de una voz envidiable, Gladys Moreno de Tomelic conquistó -desde muy pequeña- a los maestros y estudiantes al interpretar chovenas y taquiraris. Nació el 28 de noviembre de 1933 en Santa Cruz de la Sierra. Fue hija de Rómulo Moreno y Hortensia Cuéllar.
En la adolescencia viajó a La Paz, donde inició sus primeras presentaciones en público. En 1948, en radio Electra de la capital oriental, comenzó una serie de actuaciones artísticas. Dos años más tarde, fue invitada a inaugurar el conocido restaurante La Pascana, en Santa Cruz de la Sierra.
Volvió a la sede de Gobierno para efectuar sus primeras grabaciones discográficas con el sello Méndez (discos de 78 RPM), con el marco musical del Conjunto Nacional Los Planetas. Se incluyeron los taquiraris ‘Haragán’ y ‘Cuando un camba se enamora’, el bolero ‘Para decir te quiero’ y la polca ‘Vida de mi vida’, temas que fueron todo un éxito en el país.
Posteriormente, realizó una gira por las ciudades brasileñas Río de Janeiro y San Pablo. En 1962 fue nombrada 'Embajadora de la Canción Boliviana' y posteriormente cantó en la sede de la Organización de los Estados Americanos (OEA). Su arte resultó reconocido por el Gobierno Nacional y, por tanto, se le entregó la condecoración de la Orden del Cóndor de los Andes (1980) y también recibió otras distinciones de varias instituciones públicas y privadas.
Fue declarada ‘ciudadana notable’ en su natal Santa Cruz de la Sierra por ser una fiel exponente de la música, el canto y el estilo oriental, con una técnica completa que nunca ha sido igualada. Era dueña de una voz de dulce sonoridad y de fonación exquisita que, con una correcta dicción, expresaba inigualables emociones y sentimientos.
Con su sello, dejó grabaciones en la que se destaca el tema más popular que se canta en su tierra, el taquirari del compositor orureño Gilberto Rojas ‘Viva Santa Cruz’. Falleció el 3 de febrero de 2005 en Santa Cruz de la Sierra.
Destacado político e integrante de la Falange Socialista Boliviana (FSB). Heberto Castedo Lladó nació en Concepción (Santa Cruz) el 17 de abril de 1929. Fue prefecto, embajador y parlamentario por Santa Cruz. Cursó la primaria en su pueblo natal y la secundaria en Sucre. Se graduó en Agronomía en la Universidad de Rosario (Argentina).
Se inició en política en la FSB siendo uno de los protagonistas del ‘Salto a Salta’ de 1957, cuando más de 40 falangistas, que eran llevados prisioneros a La Paz, lograron desviar el avión a Argentina, salvando sus vidas milagrosamente y convirtiéndose en refugiados políticos.
Participó decididamente en la asunción al poder de Hugo Banzer Suárez en agosto de 1971, siendo designado presidente del Banco Agrícola de Bolivia al inicio de ese gobierno. Embajador de Bolivia en Paraguay entre 1972 y 1974, trabajó en la distensión de las relaciones entre los dos países y logró que el presidente de Paraguay, Alfredo Stroessner, visite Bolivia, siendo el primero que lo hacía después de la Guerra del Chaco.
El cargo de prefecto del departamento de Santa Cruz lo desempeñó desde 1974 hasta 1978. Fue uno de los fundadores de Acción Democrática Nacionalista (ADN) e inició su carrera parlamentaria a partir de 1980, siendo diputado y senador por Santa Cruz desde ese año hasta mediados de los 90 cuando se retiró de la vida pública. Vicepresidente del Senado y presidente de la Brigada Parlamentaria Cruceña y de la Regional de su partido. Falleció el 17 de agosto de 2008, a los 79 años.
Su vida fue un lienzo lleno de color, entrega y pasión por el arte. Herminio Pedraza Rivero, nacido en Santa Cruz de la Sierra el 15 de noviembre de 1935, dedicó más de medio siglo a plasmar en sus obras la esencia de su tierra y de su gente.
Hijo de Herminio Pedraza Guardia y Hortencia Rivero Paz, encontró desde joven su vocación artística. Se formó en el taller de Jorge Rozsa y en la Escuela de Bellas Artes Víctor F. Serrano (1958-1969), donde comenzó un camino que lo convertiría en uno de los referentes de la plástica cruceña.
Su talento no solo se expresó en los lienzos, sino también en las aulas. Fue profesor de Dibujo y Pintura en el Taller de Artes Visuales y en instituciones emblemáticas como el Liceo de Señoritas Obispo Santistevan, el Colegio Nacional Florida y el Colegio Nacional La Guardia, donde formó a generaciones de artistas.
Desde 1958 su nombre recorrió fronteras, gracias a exposiciones individuales y colectivas en Bolivia, México, Argentina, Paraguay, España, Perú, Chile, Estados Unidos y Cuba, llevando siempre la identidad oriental como sello distintivo.
Sus méritos fueron reconocidos en múltiples ocasiones: - Primer Premio de Pintura en el Salón Municipal (1959, 1961, 1963 y 1967). - Medalla de Oro al artista más destacado de Santa Cruz (1972), otorgada por la Mesa Redonda Panamericana de Bolivia. - Medalla al Mérito Municipal otorgado por el Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra (2005). - Diploma de Honor del Rotary Club (1976). - Medalla de Plata de la Galería Roma (1983). - Medalla de Oro de la Alcaldía Municipal (1992), por su contribución al arte boliviano. - Socio honorario de la Casa de la Cultura Raúl Otero Reiche en reconocimiento a su invaluable labor artística.
En su búsqueda de inspiración, instaló talleres en distintos rincones del departamento -San José, La Guardia, Mineros, El Puente y Buena Vista-, espacios donde el paisaje y la calma se transformaban en arte.
Casado, desde 1959, con Trinidad Menacho Gutiérrez, formó una familia de ocho hijos: María Libia ('Cielo'), Magno Alberto ('Cacho'), Carmen Sonia ('Negra'), Pura Cristina ('Kitty'), David ('Vico'), Patricia, Sarah y Valeria.
Dejó un legado de colores, formas y sentimientos que siguen vivos en cada una de sus obras. Su historia confirma que el arte es inmortal cuando nace del amor por la tierra.
Su civismo ‘saltó’ a la palestra cuando creó la Federación Universitaria Local (FUL) y siendo su ejecutivo lideró la fundación del Comité pro Santa Cruz (30 de octubre de 1950). Fue un defensor de la cruceñidad.
Nació en 1927, en Magdalena (Beni). Hernando García Vespa fue abogado, autor de versos, ensayos y muy diestro para la narrativa. Fundó la Academia Cruceña de Letras. Por décadas, escribió en el diario El Deber y se hizo muy conocido por su columna ‘Meditaciones de caminante’. Su última publicación salió el domingo 18 de diciembre de 2011 en la que señaló: “amar y dar podría ser la suma de la felicidad humana”.
“Es de esos hombres ejemplares, poseedores de gran vocación de servicio. Fue gestor para la edificación de una nueva sede de la Casa de Cultura de Beni, que emprendió el monseñor Castellanos. Se destacó por su pensamiento humanista y por ser un intelectual que honra a la cultura del Oriente boliviano”, destacó el escritor Rúber Carvalho.
Por su aporte a la literatura y al movimiento cívico, el presidente del Comité pro Santa Cruz, Germán Antelo, le puso el nombre de Hernando García Vespa a la biblioteca y al centro de documentación de esta institución. La historiadora Paula Peña Hasbún destacó de García Vespa lo siguiente: “Como estudiante de Derecho entendía la urgencia de crear una institución que tenga como norte la defensa de los derechos de Santa Cruz y la lucha por el desarrollo de todos los pueblos cruceños”.
Enfatizó en que el testimonio de “ese hecho trascendental en la vida política e institucional cruceña” fue registrado por el autor en ‘La fundación del Comité pro Santa Cruz’ (2004).
Pedro Dermizaky anotó en 1975: “Es el poeta de la palabra dulce y cadenciosa. Hay, en sus poemas y en su prosa, un fondo de ternura que inunda nuestras almas cuando nos deleitamos en su lectura. Un humanismo profundo emana de las composiciones del poeta, construidas bajo la forma de parábolas sencillas…”.
Entre los cargos destacados que ocupó García Vespa está el de embajador de Bolivia en la desaparecida Unión Soviética. Falleció el 13 de febrero de 2012.
Escritor, profesor y docente universitario apasionado por la investigación. Sus obras, actualmente, son una fuente de consulta de historiadores nacionales y extranjeros. Hernando Sanabria Fernández nació el 12 de diciembre de 1912 en Vallegrande. Realizó sus estudios primarios en su ciudad natal y los secundarios en Santa Cruz y Sucre, donde se graduó en Derecho.
En el ejercicio de la docencia fue profesor de secundaria en las asignaturas de Geografía e Historia y se hizo director de colegios del mismo nivel, además de director General de Educación, catedrático de Sociología y posteriormente vicerrector y director de la biblioteca de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm). Fue consejero cultural de la embajada de Bolivia en España.
Miembro de importantes asociaciones e instituciones culturales, locales, nacionales e internacionales, como el Comité pro Santa Cruz, la Casa de la Cultura Raúl Otero Reiche, la Academia de la Historia, la Academia de la Lengua y la Fundación Ramón Darío Gutiérrez. Recibió, entre varias distinciones, la Medalla Nacional de Cultura, la Orden Boliviana de la Educación, la Orden Española del Mérito Civil y el Cóndor de los Andes.
Publicó 50 libros y más de 250 trabajos cortos, entre artículos y ensayos. Sus obras se caracterizan por la investigación y el interés de aportar a la región y al país. Entre sus libros figuran: ‘El habla popular de Santa Cruz’, ‘Cancionero Popular de Vallegrande’, ‘Música Popular de Santa Cruz’, ‘Breve Historia de Santa Cruz’, ‘En Busca de El Dorado’; ‘Biografía del Pueblo Chiriguano’, ‘Ñuflo de Chaves’, ‘Cañoto, un Cantor del Pueblo en Guerra Heroica’, ‘La Ondulante Vida de Tristán Roca’ y ‘Tradiciones, Leyendas y Casos de Santa Cruz de la Sierra’. Falleció el 10 de agosto de 1986 en Santa Cruz de la Sierra.
Un político que luchó por las causas populares de Santa Cruz y del país. Siendo presidente del Senado sancionó y promulgó la Ley de Hidrocarburos 3058, pese a la negación del entonces presidente Carlos D. Mesa. La promulgación de la norma jurídica fue el 17 de mayo de 2005 y con ella se incrementó del 18% al 50% los ingresos por hidrocarburos del Estado y los distribuyó entre departamentos, municipios, universidades y pueblos indígenas, recursos con los que se pagó bonos como la Renta Dignidad y el Bono Juancito Pinto.
Hormando Vaca Díez nació el 30 de abril de 1949 en Santa Cruz de la Sierra. Era el menor de 13 hermanos. Expresidente del Congreso Nacional (2003) y exdirigente mirista, además de ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Prensa de Santa Cruz entre 1978-1979. Dirigió la Friedrich-Ebert-Stiftung (FES) del ‘mirismo’ regional y ocupó el cargo de ministro de Planeación en el primer Gobierno de Hernán Siles Zuazo. Director del Comité pro Santa Cruz (1970-1971) y presidente de la Comisión de Política Agropecuaria.
Presidió la Comisión de Energía e Hidrocarburos (1991-1993), lideró la brigada de Santa Cruz (1992-1993) y la Cámara de Diputados (1997-1998). Primer ‘vice’ del Senado (2002-2003). Resultó como constituyente por el Movimiento Autonomista Andrés Ibáñez. En 2003, antes de la crisis de octubre, Vaca Díez fungió como presidente del Senado y estuvo a punto de llegar a la presidencia de la República por sucesión constitucional, tras la renuncia del entonces presidente Mesa.
Como periodista y radialista es recordado por haber sido uno de los mejores dirigentes que tuvieron los trabajadores de la prensa cruceña. Su actuación como ejecutivo de los periodistas fue realizada durante años duros e intensos políticamente.
El expresidente de Bolivia y líder del MIR, Jaime Paz Zamora, calificó a Hormando como un luchador contra la dictadura y defensor del sistema democrático. “Es y será un referente de la historia contemporánea de los hidrocarburos, porque promulgó la ley que beneficia al país con el IDH”, dijo Paz. Falleció el 9 de febrero de 2010, a los 60 años.
Fue un militar que gobernó Bolivia, con la particularidad de que lo hizo de dos maneras: tras un golpe de Estado (1971-1978) y por la vía democrática (1997-2001). Se convirtió en el primer dictador del continente que, tras abandonar el poder, recuperó la presidencia mediante el voto de la población.
Hugo Banzer Suárez nació el 10 de mayo de 1926 en Concepción (Santa Cruz). Desde muy joven se interesó por seguir una carrera militar, por ello estudió en el Colegio Militar del Ejército y en el Colegio Militar de Argentina, egresando en 1947.
Tras un destierro en Argentina, Banzer regresó al país para preparar un golpe de Estado, respaldado por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), liderado por Víctor Paz Estenssoro y la Falange Socialista Revolucionaria (FSB), de Mario Gutiérrez.
El plan fue un éxito y el 24 de agosto de 1971, tras el derrocamiento del gobierno de Torres, Banzer se convirtió en presidente. En 1972, las diferencias con Víctor Paz Estenssoro derivaron en el rompimiento del pacto y mandó al exilio al líder del MNR.
Ahí comenzó el régimen militar, que suspendió la Central Obrera Boliviana y clausuró las universidades. Banzer se mantendría en el poder durante siete años hasta que fue derrocado en 1978. A partir de entonces se presentó como candidato presidencial en cinco ocasiones, pero no lograría alcanzar de nuevo la presidencia hasta 1997. Banzer fundó el partido Acción Democrática Nacional (ADN).
Banzer alcanzó el poder en 1997, cuando logró el triunfo con el 22,3% de los votos, por delante del candidato del MNR, Juan Carlos Durán, con un 17,7%. En los primeros días de julio de 2001 le diagnosticaron cáncer de pulmón y, por ello, presentó su renuncia el 6 de agosto y pasó el mando al vicepresidente Jorge Quiroga. Murió nueve meses después en Santa Cruz de la Sierra.
Dos nombres inseparables de la historia y la investigación boliviana son los de José y Humberto Vázquez Machicado, hermanos cruceños cuya obra intelectual marcó el rumbo de los estudios históricos del país durante la primera mitad del siglo XX.
José Vázquez Machicado nació en Santa Cruz de la Sierra el 4 de febrero de 1898. Abogado de formación por la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, orientó su vida profesional hacia la investigación documental. En la década de 1920 se trasladó a La Paz, donde trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores y fue designado Cónsul Honorario en Augsburgo (Alemania). Durante su estancia en Europa profundizó sus estudios históricos y, por encargo del Gobierno boliviano, investigó en el Archivo General de Indias sobre documentación relativa al Chaco boliviano.
Su labor se plasmó en obras de gran valor como el Catálogo Descriptivo del Material del Archivo de Indias referente a la historia de Bolivia y La Última Palabra sobre la nacionalidad de don Bernardo Monteagudo. Falleció en La Paz el 20 de mayo de 1944, dejando un legado de rigurosidad y pasión por la verdad histórica.
Su hermano Humberto Vázquez Machicado, nacido el 27 de abril de 1904, siguió una senda similar, combinando la Historia con la Literatura y el Derecho. Fue abogado, historiador, escritor y docente universitario, además de miembro de la Academia Boliviana de la Lengua y de la Sociedad Geográfica de La Paz. Su obra -entre la que se destacan 'Tres Ensayos Históricos' (1936), 'Facetas del Intelecto Boliviano' y el 'Manual de Historia de Bolivia'- se caracteriza por su profundidad analítica y su compromiso con la identidad nacional.
Ambos hermanos contribuyeron a cimentar la historiografía boliviana desde la investigación rigurosa y el amor por la cultura. Sus obras fueron reunidas en las 'ObrasCompletas', de José y Humberto Vázquez Machicado (1988), como justo homenaje a dos intelectuales que dedicaron su vida a rescatar el pasado para iluminar el porvenir.
Uno de los empresarios visionarios más exitosos del país, que aportó bastante al crecimiento económico de la región. Jorge Marcos Salvador nació en 1930 y falleció el 13 de marzo de 2014. De ser empleado de aviación, a los 14 años, se convirtió en un próspero y reconocido empresario, que invirtió bastante en educación, una de sus pasiones.
Tuvo varios cargos. Presidió la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) y la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz. También fue cofundador del Banco Ganadero, directivo del Comité pro Santa Cruz y fundador de la fundación Infocal (en la que trabajó 25 años). Participó como uno de los fundadores de la Universidad Privada de Santa Cruz (UPSA), Frigor y Fexpocruz. Fue miembro fundador de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC) y dirigente del transporte urbano cruceño.
La clave del éxito es “hacer lo que a uno le gusta”, afirmó en una de sus últimas entrevistas. Y así lo hizo al crear varias empresas en sectores como transporte, cinematografía, agricultura y ganadería. Esto lo complementó con su pasión por la educación al fundar Infocal.
El cáncer de hígado le arrebató la vida, a los 84 años. Fue un hombre que dirigió las principales instituciones del empresariado de Santa Cruz y que anhelaba ver a su pueblo consolidarse como líder en la economía y no en la política.
La última obra que entregó fue la construcción de 6.000 metros de ampliación de Infocal y ahí realzó el equipo de trabajo, que lo acompañó a lo largo de todo el tiempo que estuvo al frente de la Fundación. Desde esa oportunidad, Salvador Marcos no retornó nunca más a dicho lugar, porque la enfermedad se lo impidió.
Un 13 de abril de 1923 nació en Budapest, Hungría, Jorge Rozsa Obermayer, el artista plástico que, con su talento y enseñanza, transmitió el arte europeo a una generación de pintores cruceños de la década de los sesenta. Falleció en Santa Cruz, donde descansan sus restos desde el 13 de abril de 1997.
Rozsa Obermayer egresó en 1946 de la Escuela Superior de Bellas Artes de Budapest con mención en Proyección Arquitectónica, Teoría de las Artes y Pintura. Desde muy joven se destacó en la escena artística internacional: en 1942 obtuvo un tercer premio en un concurso en la ciudad italiana Florencia y ese mismo año publicó un completo libro sobre 'El Greco'. Entre 1946 y 1947 estudió Arte Egipcio en el L'École du Louvre de París, la capital francesa, gracias a una beca del Gobierno francés.
En 1952 llegó a Bolivia como miembro de una misión etnográfica francesa y decidió establecerse, primero en La Paz y luego en Santa Cruz, donde formó familia con Nelly Flores y tuvo dos hijos. Su obra pictórica se caracterizó por el uso de óleo sobre tela y madera, aplicando colores primarios y fuertes, suavizados con negro, influenciado por los tonos del arte del este europeo. Temáticamente, sus cuadros reflejaban la vida cotidiana del Oriente y del Altiplano boliviano.
Como maestro, dejó una huella profunda: en su taller se formaron artistas como Tito Kuramoto, Marcelo Callaú, Herminio Pedraza, Carmen Villazón, Olga Rivera y Heberth Román. Fue pionero en enseñar la observación directa de la realidad, revolucionando la enseñanza de la pintura en Santa Cruz y ampliando la mirada artística de toda la región.
Su aporte no se limitó a la pintura. Jorge Rozsa impartió conferencias sobre arte y estética, organizó concursos, dirigió murales infantiles y promovió la educación artística en barrios populares. Ejerció como profesor en la Escuela de Bellas Artes de Santa Cruz (1960-1961), fue fundador y director de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (1970-1971) y desempeñó la cátedra de Historia del Arte y Dibujo en la Universidad de Chile, donde también condujo el programa televisivo 'Cómo mirar un cuadro' (1972-1973).
Rozsa incursionó en dramaturgia y escenografía. Su actividad teatral comenzó en 1947 en París y en Bolivia presentó varias obras como 'Hambre' (1967), 'El Zapato Congelado', 'Trasplante de Cerebros' y 'Magnífica Libertad'. Los aplausos obtenidos por estas presentaciones lo llevaron a ser destacado en la 'Antología del Teatro Contemporáneo Hispanoamericano', publicada en España en 1971.
Su talento también abarcó la arquitectura, diseñando edificios particulares y comerciales, y ocupó cargos públicos como director general de obras públicas municipales de Santa Cruz de la Sierra (1962-1964). Además, presidió en dos ocasiones la Alianza Francesa.
En 1974 regresó a Hungría, donde continuó su labor artística y arquitectónica, realizando más de veinte exposiciones pictóricas. En 1994 volvió a Santa Cruz para quedarse, dejando un legado imborrable que marcó el desarrollo de las artes plásticas, teatrales y culturales en Bolivia y el mundo. Sus obras se encuentran en colecciones privadas y recintos internacionales, como el Museo de Bellas Artes de Budapest, el Museo de Arte Moderno de Roma y el Museo de Bellas Artes de París.
Un patriota conocido como ‘El Republicano’, que cobró notoriedad en las luchas latinoamericanas y que fue presidente de Bolivia en cuatro ocasiones, siendo el primer gobernante en asumir por comicios de la población.
José Miguel de Velasco nació el 29 de septiembre de 1795 en Quebrada Blanca (Guarayos). Fue cuatro veces gobernante de Santa Cruz y una vez de Cochabamba y Chuquisaca, respectivamente.
Por defender la independencia de Bolivia es considerado héroe y libertador. Su participación en las guerras hispanoamericanas fue principalmente como realista, pero se pasó a los independentistas en 1821. En su primera gestión, como presidente de Bolivia (tercer gobierno), fue electo por voto directo.
Tras tomar parte activa en la guerra de la Independencia hispanoamericana integró los primeros gobiernos de la recién creada República de Bolivia. En 1837 fue nombrado presidente de la Confederación Peruano-Boliviana, cargo que ocupó hasta 1839.
Ese mismo año se sublevó contra el mariscal Andrés de Santa Cruz y favoreció, con ello, la extinción de la Confederación. Tras diversas alternativas en el conflicto civil y ante una amenaza de la invasión peruana entregó el poder al general José Ballivián.
En febrero de 1848 accedió de nuevo a la presidencia con el apoyo de Manuel Isidoro Belzu, pero pocos meses más tarde fue derrocado por este y se vio obligado a huir a Argentina. Desde allí trató infructuosamente de acabar con el régimen; en 1857, tras el acceso de José María Linares a la presidencia, regresó de nuevo a su país. Falleció el 13 de octubre de 1859.
Militar y político boliviano, que fue presidente de la República en 1978, mandato que solo duró cuatro meses, entre el 21 de julio y el 24 de noviembre de ese año. Criado en una familia de la clase media (su padre era español emigrado), Juan Pereda Asbún nació en La Paz el 17 de junio de 1931 y falleció el 25 de noviembre de 2012. Ingresó muy joven al Colegio Militar de Aviación y luego estudió Aeronáutica en Argentina y en Italia.
Tras su regreso a Bolivia, desempeñó diversos cargos en la administración, entre ellos el de agregado aeronáutico de la embajada de Bolivia en Perú y el de ministro de Comercio e Industria y ministro del Interior en Bolivia. Tras la llegada al poder del general Hugo Banzer (1972), Pereda Asbún ocupó en 1977 el puesto de jefe de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) dentro del Ejército.
La confianza de Banzer en Pereda Asbún fue tal que, en 1978, ante la presión de las fuerzas políticas del país para que convocara a elecciones democráticas, el general lo designó como candidato de su partido. La batalla en las urnas finalizó el 9 de julio con la victoria de Pereda Asbún. No obstante, el Tribunal Electoral demostró, con pruebas, que el general había cometido fraude electoral, por lo que Hugo Banzer suspendió el plebiscito.
El 21 de julio de 1978, Pereda Asbún encabezó un golpe de estado militar que expulsó del Palacio de Gobierno a Banzer. El 24 de noviembre de 1978, otro militar, David Padilla Arancibia, comandó un nuevo golpe que finalizó con la dictadura de Pereda Asbún e inició la transición hacia el gobierno democrático junto al presidente Guevara Arze.
Destacado militar y político. Julio Prado Montaño nació en 1910 en Santa Cruz y falleció el 12 de septiembre de 1978. Fue alcalde de Santa Cruz, ministro, embajador y senador electo por el departamento, cuyo cargo no pudo asumir por su repentino fallecimiento el 12 de septiembre de 1978, a los 68 años.
Excombatiente de la Guerra del Chaco, siendo un destacado militar al servicio de la patria. Padre del general de División del Ejército de Bolivia, Gary Prado, que en su carrera militar se destaca el hecho de haber capturado el 8 de octubre de 1967 a Ernesto Che Guevara y entregado vivo en La Higuera, no habiendo tenido ninguna participación en la posterior ejecución de este guerrillero argentino.
El destacado escritor, profesor y docente universitario, Hernando Sanabría Fernández, en el sepelio de Julio Prado Montaño, lo describió de la siguiente manera: “Era noble, bueno y a la vez gentil y gallardo, prudente y reflexivo, serio y ordenado. Eso no le impedía que fuera al mismo tiempo ocurrente e ingenioso, con la actitud pronta a la travesura galana”.
En homenaje a este ilustre personaje cruceño la exterminal de buses llevaba su nombre, al igual que un módulo educativo del Distrito 4.
En una época en la que la palabra valía tanto como un documento, los hermanos Domingo y Lino Banegas Salvatierra se ganaron el respeto y el cariño del pueblo cruceño, no solo por su éxito empresarial, sino por su generosidad y profundo sentido humano.
Lino Banegas Salvatierra, nacido en 1889 y fallecido en 1973, vivió 84 años de trabajo, honradez y servicio. Junto a su hermano Domingo, formaron parte de una generación de emprendedores visionarios que impulsaron el progreso de Santa Cruz sin olvidar a los más necesitados.
Los Banegas Salvatierra no solo eran empresarios, también benefactores. Donaron terrenos a instituciones de bien social, apoyaron obras comunitarias y tendieron la mano a los que más lo requerían.
Uno de los gestos más recordados es el de don Domingo, quien entregó sus propios terrenos a los trabajadores de su curtiembre, como muestra de agradecimiento y justicia. No le tembló la mano al desprenderse de sus bienes para recompensar a los que lo acompañaron en su vida laboral.
Hoy, los restos de ambos hermanos descansan uno al lado del otro en el Cementerio General, símbolo de una fraternidad que ni el tiempo ni la muerte han podido separar. Su memoria sigue viva entre sus numerosos descendientes y en la historia de una Santa Cruz que aún recuerda a sus hombres buenos, aquellos que hicieron fortuna sin perder la nobleza del corazón.
Lucas Saucedo Sevilla fue un periodista, jurisconsulto y magistrado boliviano conocido por haber fundado el periódico El Deber, que hoy se constituye en un grupo multimedia y es uno de los medios más importantes de Bolivia. Nació en Santa Cruz de la Sierra el 15 de febrero de 1892. Estudió en el Colegio Seminario de Monseñor Santistevan y en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm).
Empezó su carrera ejerciendo como preceptor en la escuela Rafael Peña por tres años. Debutó en el periodismo siendo estudiante, mediante la redacción de crónicas y reportes judiciales en el periódico que dirigía con su hermano mayor, Mariano. Más adelante, fue director del periódico El Ferrocarril en el que sostuvo acalorados debates sobre el asunto delicado de la vinculación ferroviaria entre Santa Cruz y Cochabamba.
Cuando empezó la Guerra del Chaco, en 1932, Saucedo era presidente del Círculo de Periodistas. En 1934 fundó el periódico El Tiempo, que se editó hasta 13 años después. A comienzos de 1935 fue llamado como reservista de la última categoría y prestó servicios de asesor jurídico para el servicio de reclutamiento y etapas.
Una vez terminada la guerra, volvió a sus labores de abogado, donde adquirió fama. En aquel entonces, atendía el periódico y formaba una empresa tipográfica emergente. Además, publicaba ensayos prolijos sobre temas jurídicos. En julio de 1944 fue elegido senador por Santa Cruz en la Convención Nacional. En 1946, fue designado vocal de la Corte Suprema de Justicia.
Una vez de regreso a Santa Cruz, abrió de nuevo su consultorio jurídico y fundó el periódico El Deber. A mediados de 1959, fungió como asesor del Comité pro Santa Cruz en una época turbulenta en la que el gobierno acosaba a esta institución.
Al igual que otros dirigentes y consejeros del Comité, Saucedo fue condenado al ostracismo debido a su actividad política. Años antes, en 1956, ya había sido vejado y torturado en el campo de concentración en Curahuara de Carangas (Oruro). En febrero de 1960 fue condecorado con el Cóndor de los Andes, con el grado de Oficial. Falleció el 7 de febrero de 1968 en Santa Cruz de la Sierra.
Luis Vicenti Mansilla fue un hombre adelantado a su tiempo: médico veterinario, investigador, docente universitario, inventor, gestor institucional y visionario del desarrollo productivo cruceño. Su vida, breve pero trascendente, dejó huellas profundas en la educación, la ciencia y la economía del Oriente boliviano.
Graduado como médico veterinario en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm), se inició tempranamente como docente, destacando por su compromiso con la formación científica y el impulso a la innovación. Fue decano de la Facultad de Veterinaria, vicerrector y rector de la universidad estatal (1971-1973). Durante su gestión académica promovió una reestructuración administrativa inédita, instauró concursos de méritos para docentes y personal administrativo, y gestionó los primeros equipos para la creación del Canal 11 Televisión Universitaria, el primer canal de Santa Cruz.
Pero, su mayor legado fue haber concebido y organizado la primera Feria Exposición Agropecuaria de Santa Cruz, realizada en 1962 en los campos de Palermo de la Universidad. Junto a docentes y estudiantes de Veterinaria, dirigió aquellas primeras muestras productivas que revelaron el potencial agroindustrial de la región. Su visión lo llevó a convocar, en las siguientes versiones, a la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) -de cuya fundación fue impulsor- y a la Cámara de Industria y Comercio (Cainco), logrando integrar al conjunto del aparato productivo cruceño. A partir de su gestión se concretó la adquisición de los terrenos donde hoy se levanta el campo ferial, inaugurado en 1968, y que dio origen a la actual Feria Exposición, orgullo y símbolo del progreso regional.
Empresario e investigador, fundó los Laboratorios Vincenti, donde desarrolló la primera vacuna antirrábica producida en Bolivia, basada en virus vivos atenuados en cobayas y el antrycide, medicamento de uso veterinario que marcó un hito en la sanidad ganadera nacional. Sus innovaciones antecedieron en varios años la llegada de productos farmacéuticos extranjeros, consolidando la independencia tecnológica del sector pecuario boliviano.
También fue fundador de la Casa del Ganadero, institución que posteriormente daría origen a la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz) y uno de los impulsores del proyecto Heiffer, orientado al mejoramiento genético del hato bovino oriental. Su liderazgo científico y gremial fortaleció los cimientos del desarrollo agroindustrial que hoy distingue a Santa Cruz.
En el ámbito político e ideológico defendió la autonomía universitaria y la libertad de pensamiento. En 1970 se enfrentó a las corrientes comunistas que comenzaban a infiltrarse en el ámbito académico durante el Gobierno del general Juan José Torres. Fiel a sus convicciones, fue objeto de traiciones y persecuciones, pero nunca abandonó su compromiso con la educación, el civismo y la democracia.
Intelectual idealista, trabajador incansable y hombre de principios, Luis Vicenti Mansilla murió tempranamente, sin haber visto en vida el pleno reconocimiento de su obra. Con el paso del tiempo, su nombre se ha convertido en sinónimo de visión, innovación y servicio a Santa Cruz. Su legado perdura en la universidad cruceña, la Fexpocruz, la ganadería oriental y la memoria de todos los que creen que el progreso se construye con trabajo, ciencia y amor por su tierra.
Escritor, abogado y periodista. Marcelo Terceros Banzer nació el 24 de agosto de 1926 y falleció el 1 de junio de 1988. Fue un incansable luchador por la reivindicación de los derechos y libertades de su pueblo y miembro activo de las principales instituciones cruceñas.
Como uno de los fundadores del Comité pro Santa Cruz estuvo, desde un inicio, acompañando las luchas cívicas y participó de las heroicas manifestaciones por las regalías petroleras del 11%. Con sus habilidades diplomáticas, logró el primer protocolo para la venta de gas a Brasil.
En su labor periodística se convirtió en el primer corresponsal del diario paceño Presencia en su ciudad natal. En 1951 fue nombrado presidente del Círculo de Periodistas de Santa Cruz y en 1972 era miembro de honor de la Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana; fundador y primer director del diario El Mundo (1978-1979) y editorialista del diario El Deber.
En el ámbito universitario fue catedrático (1947-1970), decano (1964-1970), vicerrector (1967-1970) y rector (1969-1970) de la misma universidad cruceña. En el aspecto diplomático desempeñó funciones ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en dos oportunidades. Trabajó en el Ministerio de Relaciones Exteriores como subsecretario de Relaciones Exteriores y Culto (1976-1978).
Otras instituciones de las que formó parte fueron: la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz, la Academia Cruceña de Letras, el Instituto de Cultura Hispánica y el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad San Francisco Xavier de Sucre.
Formó parte de la Falange Socialista Boliviana, partido político del que fue su dirigente máximo en Santa Cruz, de 1947 hasta 1953, año en que acabó confinado en campos de concentración de Uncía y Coro Coro, desde 1953 hasta 1956.
Era abogado y uno de los políticos más importantes de las décadas de los 50, 60 y 70. El Dr. Mario Gutiérrez Gutiérrez nació el 19 de octubre de 1917 en Santa Cruz de la Sierra. Ocupó los cargos de diputado, senador y canciller de Bolivia. Era líder de la Falange Socialista Boliviana (FSB).
Realizó sus estudios de primaria en la Escuela Fiscal # 1 y en el Colegio Seminario Obispo José Belisario Santistevan y de secundaria en el colegio Nacional Florida. En esta etapa fue elegido presidente de la Federación de Estudiantes de Santa Cruz en 1935 y del colegio La Salle de La Paz, donde fundó y presidió el Club Junior, en 1936.
En los ambientes universitarios de Santiago de Chile frecuentaba el Centro Universitario Boliviano del que fue presidente en dos periodos entre 1937 y 1942. Allí conoció a Oscar Unzaga de La Vega y a los demás fundadores de la FSB. Ambos se hicieron grandes amigos. Una vez fundado dicho partido político, el 15 de agosto de 1937, Mario fue de los primeros en unírseles y con él comenzó la participación de decenas de estudiantes universitarios bolivianos de la capital chilena.
Conspirador nato, respetado y temido por sus rivales políticos, con seguidores dispuestos a dar la vida por la causa que profesaba. Tenía una gran capacidad para la oratoria unida a un gran bagaje de conocimientos merced a su esmerada y privilegiada educación. Con Unzaga formaron el carácter y el temple de esa generación.
En 1960 fue elegido diputado nacional y en la primera gestión del presidente Hugo Banzer Suárez fue canciller de Bolivia, cargo que ocupó por tres años. En su labor política dedicó 33 años de su vida a la Falange Socialista Boliviano (FSB). Dejó de existir el 4 de agosto de 1980, en Santa Cruz de la Sierra.
Era un hombre de contextura grande y de corazón noble. Hablaba pausado, pero sus acciones solidarias lo empujaban al escenario y, una vez arriba de él, se convertía en un orador imparable.
Don Max Fernández Rojas hizo de su nombre una marca en toda Bolivia. Quillacollo lo vio nacer el 25 de noviembre de 1942 y, de joven, se enfiló en la conducción de transporte pesado.
Cuando dejó esa labor tomó una decisión que llevaría su vida a otro norte. Eso, a sus apenas 27 años. Invirtió todos sus beneficios sociales en una agencia cervecera. No se equivocó. Le fue tan bien, que en 1978 ya contaba con una fábrica de plásticos. Más tarde, entre 1984 y 1987, Fernández dirigió el Banco Popular de Perú y, en 1986, se convirtió en accionista mayoritario de la Cervecería Boliviana Nacional (CBN).
La política tocó su puerta y en agosto de 1988 fundaría el partido Unidad Cívica Solidaridad. Con la sigla celeste de la UCS se presentó como candidato en las elecciones generales de 1989 y 1993.
Se zambullía en las masas populares y su rostro siempre aparecía al lado de las familias bolivianas. Pero, pronto, su voz se calló para siempre. La muerte lo abrazó cuando tenía 53 años en un viaje que lo llevó hasta la alejada localidad potosina de Uncía. Era un 25 de noviembre de 1995.
Max sembró cariño y admiración en multitudes, porque ayudó a las comunidades más necesitadas del país. Su nombre siempre será recordado, por todo lo alto.
En esa época formó parte del primer Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada (entre 1993 y 1997). Falleció cuando volvía de la inauguración de una fábrica de latas de aluminio para cerveza, instalada en Uncía (Potosí). Fue el 25 de noviembre de 1995, a los 53 años.
Un líder de las luchas por las regalías petroleras, que consagró su vida a la defensa de los intereses del departamento. Melchor Pinto Parada nació un 14 de noviembre de 1903 en Santa Cruz de la Sierra. Estudió Medicina en Chile y desde 1928 sirvió a su pueblo como médico en el hospital San Juan de Dios. En la Guerra del Chaco dirigió la Unidad Sanitaria de Santa Cruz.
Profesor de Medicina Legal en la universidad estatal. Estuvo a cargo del proceso de modernización de la ciudad. Fue ministro de Salud y alcalde de Santa Cruz de la Sierra en 1949. Las luchas cívicas lideradas por él hicieron posible el pago de las regalías petroleras.
En septiembre de 1957, el Comité pro Santa Cruz solicitó una ley interpretativa del artículo 104, del Código de Petróleo, que había sido sancionada por el Congreso en 1956 y que el presidente Siles Suazo se negaba a promulgar. Una comisión contable estableció los montos adeudados por el Estado a Santa Cruz desde 1938. Esa ley -decía Pinto- “constituye la única base firme para que un día no lejano se realicen las obras públicas de esta ciudad olvidada, se satisfagan las necesidades de las provincias y se inicie el desarrollo económico del departamento”.
Ante esas demandas, el Gobierno decretó el estado de sitio el 29 de octubre de 1957, debido a “peligrosas reacciones de carácter regionalista que ponen en riesgo a Bolivia"". El 30 de octubre se realizó un Cabildo en la plaza principal de la ciudad y se decretó un paro cívico para el siguiente día.
En mayo de 1958, después de una revuelta de la Falange Socialista Boliviana (FSB), el Gobierno aprovechó ese levantamiento para tomar Santa Cruz. Envió al Ejército y a los milicianos, compuestos por campesinos de Cliza y Ucureña, con mineros de Huanuni y Colquiri, que entraron en la ciudad el 16 de mayo. Tres días después se produjo la masacre de Terebinto y el 26 de mayo el Dr. Melchor Pinto Parada fue exiliado a Buenos Aires, donde permaneció hasta la amnistía de julio.
El 9 de julio de ese año, el Dr. Melchor Pinto Parada y su familia fueron exiliados a Perú, por cinco años. Las organizaciones cívicas se cerraron y en 1965 se reorganizó el Comité pro Santa Cruz. El dinero de las regalías transformó y modernizó el departamento. Falleció el 4 de diciembre de 1982. Luego, se levantaron monumentos, se nombraron colegios y hospitales en su honor.
Noel Kempff Mercado, naturalista y visionario que dedicó su vida al cuidado de la vida silvestre, la conservación y la investigación, nació en Santa Cruz de la Sierra el 27 de febrero de 1924. Desde su niñez mostró curiosidad y amor por la naturaleza, titulándose en Ciencias Económicas y Contables, en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno.
Proyectista e impulsor de la creación del Jardín Botánico Municipal “Hortus Amazonicus Tropicalis Boliviensis"", ubicado en el sector oeste de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, obra sepultada por un turbión del río Piraí (1965-1983). El profesor Kempff se empeñó de inmediato en la creación de un nuevo Jardín Botánico, de mayor alcance. Gestionó su creación y lo proyectó en la zona de Guapilo, con fines estrictamente científicos; obra que dejó iniciada.
El Parque Zoológico Municipal de Fauna Sudamericana (1979) fue otra de sus grandes contribuciones, convirtiéndose rápidamente en centro de referencia científico respecto a la fauna del neotropical.
Como defensor inclaudicable de los recursos naturales alertó y denunció sobre los daños y alteraciones ecológicas causadas por la desforestación y la depredación de nuestra fauna por el contrabando de aves valiosas y la cacería de mamíferos en peligro de extinción.
Destaca su aporte en la creación de Unidades de Conservación y Áreas Protegidas, impulsando la creación de los Parques Nacionales Amboró (antes Reserva Germán Busch) y Huanchaca, actual Noel Kempff Mercado; previendo la preservación de estos bosques como pulmones del país; gestionó su consolidación con un enfoque de conservación. Sus estudios en el exparque Huanchaca fue la base para la fundamentación del apoyo posterior a esta área y su respectiva ampliación.
Fue impulsor de la arborización de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, creando la unidad de Parques y Jardines dependiente del Gobierno Municipal. En esta misión que le apasionaba instauró el concepto de emplear especies nativas ornamentales en el arbolado urbano de la ciudad.
Kempff fue autor de varios libros de Botánica y Zoología, como 'Ofidios de Bolivia' (1975), 'Flora Amazónica de Bolivia' (1976), 'Flora Apícola Subtropical Boliviana' (1980) y 'Aves de Bolivia' (1985). Realizó un invalorable aporte al conocimiento. Escribió una serie de textos sobre abejas indígenas, abejas americanizadas, el problema de la abeja africanizada, murciélagos libadores de flores y plantas nectaríferas y polinéferas de los llanos subtropicales de Bolivia. Cuenta con más de 40 revistas especializadas publicadas en diferentes países, traducidas a varios idiomas (alemán, inglés, italiano y ruso).
Fue el primer autodidacta cruceño que ingresó a la Academia Nacional de Ciencias como Académico de Número (1985). Recibió innumerables distinciones en reconocimiento de su proficua labor, entre las que se destacan el título Dr. Honoris, causa otorgada por la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, la condecoración de la Educación Boliviana en el Grado de Gran Cruz y el Premio a las Ciencias Manuel Vicente Ballivián. Resalta entre los homenajes post mortem la conferida Encomienda de Número de la Orden Isabel La Católica, por su Majestad Don Juan Carlos, Rey de España.
Desarrollando trabajos de investigación en el Parque Nacional Huanchaca, con científicos de la Estación Biológica de Doña Ana, España, el 5 de septiembre de 1986 fue asesinado por narcotraficantes en la meseta de Caparuch. Su labor académica e institucional quedó truncada en diversos grados de desarrollo y concreción, dejando inéditos y diversos estudios, como “Primates de Bolivia”.
Noel Kempff Mercado se ha constituido en un ícono emblemático de la conservación de la biodiversidad, dio un vigoroso impulso al establecimiento de la agenda ambiental cruceña y boliviana, que hoy, mucho tiempo después de su prematuro fallecimiento, se la sigue reconociendo.
Nacido en Santa Cruz de la Sierra el 30 de julio de 1918, Omar Chávez Ortiz se destacó como ingeniero civil, periodista y catedrático de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Participó activamente en la guerra civil, defendiendo con valentía al pueblo de Mataral junto a numerosos cruceños.
Su trayectoria política incluyó el cargo de prefecto del departamento en 1955 y la elección como senador por Santa Cruz en 1956. Fue, además, el primer presidente del Comité de Obras Públicas, contribuyendo al desarrollo de infraestructura y servicios para la región.
Omar Chávez Ortiz falleció trágicamente el 24 de agosto de 1968. En su honor, se erigió un monumento en la intersección de la avenida Omar Chávez Ortiz y la calle Soliz de Olguín, entre el primer y segundo anillo de circunvalación de Santa Cruz de la Sierra, obra del escultor David Paz Ramos, entregada por la Alcaldía Municipal en 1988.
Literato, historiador, periodista y abogado graduado de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm), Orestes Harnés Ardaya nació el 6 de marzo de 1925 en Santa Cruz de la Sierra. Trabajó en el municipio cruceño y llegó a ser alcalde de la ciudad en 1958. Además, fue docente universitario.
Corresponsal de medios de La Paz y Cochabamba, presidente de la Asociación de Periodistas, miembro de la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz y ministro de la Corte Suprema de Justicia (1976). Ganador de varios premios. Se desempeñó como oficial Mayor de Cultura del municipio cruceño.
Una de sus obras más consultadas es la antología de ‘Poetas Cruceños’, trabajo que fue presentado por el célebre escritor Raúl Otero Reiche. Se lo nombró así: ""El lector tiene en sus manos un magnífico álbum bio-bibliográfico de los bardos cruceños, dignos de elogio por la calidad de sus versos y la diversa gama de sus motivaciones elegidas con inteligencia y expresados con exquisita emotividad”.
Oscar Alborta Velasco, en el prólogo del mismo libro, anotó: “La inquietud literaria de Orestes Harnés Ardaya, su profundo amor a la tierra que lo viera nacer, tan justificado por cierto, nos ofrece una obra de real mérito, la acuciosa búsqueda de poemas de docenas de poetas, que viven ignorados por sus propios paisanos y por las gentes de la Bolivia serrana”.
Otro de sus libros destacados es ‘Santa Cruz, alma y paisaje’ (1972) sobre el que Daniel Dory dijo: “En una sucesión de breves capítulos el autor retoma los temas habituales de la literatura cruceña en materia de identidad racial y cultural, de cuadros costumbristas (Buri, Sortija, Carnaval, Viudita…), episodios históricos (‘La batalla de El Pari’, ‘Cañoto’) y anécdotas locales”. Falleció el 2 de abril de 2003.
Óscar Barbery Justiniano fue uno de los alcaldes de Santa Cruz de la Sierra que, en su mandato, impulsó las elecciones democráticas en el municipio exigiendo al gobierno central que deje de lado las designaciones ‘a dedo’.
Nació en Santa Cruz de la Sierra, en 1929, constituyéndose en un destacado político, novelista, cuentista, poeta y periodista. El Ministerio del Interior lo designó alcalde de Santa Cruz de la Sierra en una época en que la designación se la realizaba en La Paz.
Desde ese cargo, en 1984, desafió al gobierno central y exigió que convocara a las elecciones de concejales y alcaldes, caso contrario, a través del municipio, se autoconvocaría a elecciones. La medida, que fue apoyada por el Comité pro Santa Cruz, provocó la reacción del gobierno, que afirmaba que se trataba de un acto de separatismo. Por ello, ordenó la toma física del comando de la Octava División.
Luego, volvió la calma y se dio la histórica Ordenanza Municipal 031/84 redactada en el Comité pro Santa Cruz y firmada por el alcalde Barbery. En ella, se llamaba a elecciones generales de concejales y alcaldes. Para presionar, el alcalde se amotinó en el edificio de la Alcaldía (plaza 24 de Septiembre), junto a varios de sus compañeros del MNR.
Esto dio origen a que la institucionalidad cruceña negociara una salida política con el Gobierno de Hernán Siles Suazo que, al final, convocó a elecciones de concejales municipales en todo Bolivia. Sucedió en julio de 1985. Gracias a la valiente actitud de Barbery, el pueblo boliviano empezó a elegir alcaldes y concejales municipales. Falleció el 29 de diciembre de 1998.
Un líder en la lucha contra la COVID-19 que, en su afán de apoyar y evitar más muertes, terminó convertido en un héroe de bata blanca, que entregó su vida a la causa. Óscar Javier Urenda Aguilera nació en Santa Cruz de la Sierra el 19 de enero de 1948. Con 72 años, no tuvo problemas en colocarse en primera línea durante la pandemia.
Urenda fue médico cirujano titulado por la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), con estudios posteriores en la Universidad de Santiago de Compostela (España) y en San Pablo (Brasil). Ejerció su profesión en la Caja Nacional de Salud, la Maternidad Percy Boland y la Caja Petrolera de Salud donde, además, fue administrador.
Presidente del Club Social 24 de Septiembre, director del Comité pro Santa Cruz en 2002 y diputado nacional por la circunscripción 52 en los comicios de 2005. Fue segundo vicepresidente de la Cámara de Diputados.
Ejerció como vicepresidente de dos comisiones (Desarrollo Humano y Salud) en la Cámara de Diputados. Además, fue presidente de la Brigada Parlamentaria Cruceña en 2009. Participó en la redacción de los estatutos autonómicos cruceños realizados el 12 de diciembre de 2007.
Desde 2010 fue parte del gabinete del gobernador cruceño Rubén Costas. Fue secretario de Salud y Políticas Sociales durante casi 10 años y en ese tiempo fue artífice de varias obras y proyectos de salud en Santa Cruz.
El 9 de mayo de 2020 confirmó que tenía Covid-19 y, tras ser dado de alta, el 23 de mayo, retornó a sus funciones. Viajó a Trinidad para organizar un plan de contención ante la gravedad de la emergencia sanitaria. Volvió a dar positivo y tuvo que ser intubado. Falleció debido a complicaciones de la enfermedad. Recibió varios honores por su labor médica con los más necesitados.
Poeta, dramaturgo, periodista y cineasta, Óscar Zambrano Martins nació en Cachuela Esperanza (Beni) en 1939 y falleció en Santa Cruz en 1993. Fue una de las voces más originales del Oriente boliviano, un creador que supo combinar arte, identidad y compromiso con su tierra.
Estudió Literatura y Comunicación en la Universidad de Berlín, Alemania, en 1970. De regreso a Bolivia, ejerció la docencia en universidades de La Paz y Santa Cruz, participó en la fundación del diario El Mundo y trabajó en televisión, además de incursionar en el cine. Entre sus filmes se destacan 'El Amargo Pan' (1972), 'Barriada o Pueblo Joven' (1973), 'Pescadores' (1973) y 'La leyenda de la Kantuta' (1978).
Pedro Shimose lo describió como “cachuelero por los cuatro costados”, un hombre que hablaba varios idiomas, pero que nunca olvidó su acento ni su raíz camba. En su poesía y pensamiento se reflejan un profundo amor por Bolivia y su diversidad, como en sus versos: “Siga creciendo la tierra / en busca de sus raíces / y crezca en un solo tronco / el país de los países”.
Publicó el poemario 'Explicación de Mi País' (1979), la obra teatral 'La Última Fiesta' -premiada por la Casa de la Cultura Raúl Otero Reiche en 1989- y la cantata 'Elay' (1990), piezas que consolidan su legado como uno de los grandes humanistas de la cultura cruceña y nacional.
Osvaldo Gutiérrez Jiménez, hijo número once de don Juan Antonio Gutiérrez Suárez y doña Julia Jiménez Aguilera, fue una de las figuras más destacadas en la historia institucional, política y empresarial de Santa Cruz. Su formación comenzó en la Escuela Fiscal N°1 bajo la tutela del ilustre educador argentino Bernabé Sosa, continuando en el Colegio Nacional Florida, donde tuvo como mentores a José Callaú, Alfredo Justiniano y Eduardo Velasco. En 1925 viajó a Chile, donde estudió y se graduó con honores como químico farmacéutico.
Su vida profesional y patriótica se entrelazó con la historia nacional. En 1933 se incorporó a la Sanidad Militar como soldado durante la Guerra del Chaco, alcanzando el grado de subteniente en el Hospital Militar de Charagua y luego director del Hospital de Villamontes. Tras el armisticio, fue licenciado con el rango de teniente. Con temple y determinación, pese a haber perdido su patrimonio durante la contienda, abrió en 1937 su primera farmacia, dando inicio a una trayectoria empresarial que, con los años, derivó en la reconocida firma Gutiérrez y Cía.
La vocación pública de Gutiérrez se manifestó en diversos cargos: fue diputado nacional, prefecto de Santa Cruz, senador de la República y ministro de Agricultura y Ganadería durante el gobierno de Enrique Hertzog. Desde ese despacho impulsó la ley que destinó un boliviano por dólar de la divisa oficial para financiar la construcción del camino asfaltado Santa Cruz–Montero, símbolo del progreso cruceño. También fue un férreo defensor de las regalías departamentales, por lo que sufrió persecución y encarcelamientos durante los años 50.
Paralelamente, desempeñó un papel central en la vida cívica e institucional de Santa Cruz. Fue tres veces presidente del Club Social 24 de Septiembre, presidió el Rotary Club, el Círculo de Amigos Ramón Hurtado Moreno y la Cámara Agropecuaria del Oriente, de la que fue fundador y primer presidente. Impulsó la creación de la Feria Exposición de Santa Cruz (Fexpocruz), gestionando personalmente la adquisición de terrenos que hoy son emblema del desarrollo regional. Su liderazgo se extendió a la fundación del Banco Santa Cruz, donde fue presidente entre 1966 y 1973, y posteriormente al Comité pro Santa Cruz, del que asumió la presidencia en 1968.
Su visión trascendió las fronteras nacionales cuando fue designado embajador de Bolivia ante Brasil. En ese cargo fortaleció los lazos económicos bilaterales, reactivó convenios energéticos y fomentó la formación de más de 200 jóvenes bolivianos en universidades brasileñas. Además, consolidó la sede diplomática boliviana en Brasilia, obra que perdura hasta hoy.
Casado con Lydia Gil Rojas, Osvaldo Gutiérrez formó una familia de nueve hijos, a quiénes inculcó el amor por su pueblo, la honestidad y el servicio público. Su legado -construido entre la educación, la empresa, la política y el civismo- sigue siendo un ejemplo del espíritu emprendedor y comprometido que caracteriza a Santa Cruz de la Sierra.
Hijo de esta tierra laboriosa, Osvaldo Monasterio Áñez fue empresario, ganadero, banquero y político que marcó una época de transformación en la economía regional. Se casó en 1951 con Lesma Nieme Hurtado y tuvo cuatro hijos: Ernesto, Patricia (+), Osvaldo y Fernando. Su carácter emprendedor, su visión estratégica y su sentido humano lo convirtieron en un referente del liderazgo empresarial cruceño.
Formado en los colegios Obispo Santistevan, Neptalí Sandoval y Nacional Florida, completó estudios superiores en Economía y Administración en la Universidad Mayor de San Andrés y especializaciones en el Centro de Productividad Industrial de Buenos Aires. Su sólida formación le permitió abordar con éxito diversos campos, desde la producción agropecuaria hasta la gestión financiera y diplomática.
Pionero en el mejoramiento genético del hato ganadero nacional, impulsó la modernización del sector pecuario y fundó varias empresas vinculadas a la ganadería, frigoríficos y curtiembres. Fue fundador y primer presidente de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Fegasacruz), además de participar activamente en la creación de instituciones claves como la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) y la Cámara de Industria y Comercio (Cainco). Su liderazgo visionario también se plasmó en la fundación del Banco Santa Cruz y, más tarde, del Banco Ganadero, pilares del sistema financiero boliviano.
Su espíritu innovador lo llevó a incursionar en el ámbito de las comunicaciones, siendo presidente del directorio de la red Unitel, uno de los medios televisivos más influyentes del país. En el ámbito público fue senador de la República (1993-1997) por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), embajador en España y cónsul honorario de Costa Rica, cargos desde los que trabajó por la descentralización, la modernización del Estado y la promoción internacional de Bolivia.
Recordado por su sencillez, visión y compromiso con Santa Cruz, Osvaldo Monasterio Áñez fue un empresario integral que combinó el trabajo con la ética, la innovación con el servicio y el éxito con la responsabilidad social. Su nombre permanece como símbolo del espíritu emprendedor que impulsó el desarrollo del Oriente boliviano y del país entero.
El Padre Fernando Cabrero Fernández, sacerdote y misionero español que dedicó gran parte de su vida a la formación espiritual y educativa de los jóvenes universitarios de Santa Cruz, falleció el 6 de febrero de 2025 mientras se encontraba en España, buscando atención médica. Su partida deja un profundo legado de fe, enseñanza y compromiso comunitario.
Nacido el 18 de febrero de 1956 en Santander, España, el padre Cabrero se formó en Medicina, Teología y Filosofía, antes de responder plenamente a su vocación sacerdotal. Llegó a Bolivia en 1994 y pronto conquistó el respeto y cariño de la comunidad por su amabilidad, cercanía y espíritu solidario. Fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 2000, iniciando una vida marcada por el servicio constante a los demás.
Reconocido por su capacidad de crear comunidad, el padre Cabrero se destacó en la Pastoral Universitaria, acompañando a estudiantes y docentes a integrar la fe con la vida académica. Su presencia era cercana y afectuosa, generando espacios de encuentro y diálogo donde la espiritualidad se mezclaba con la solidaridad y la enseñanza práctica.
En 2016, la Arquidiócesis de Santa Cruz lo nombró Secretario de Pastoral y coordinador de la Pastoral Universitaria, cargo que asumió con dedicación, promoviendo la formación continua de jóvenes y adultos. Entre sus iniciativas destacadas estuvo la capacitación de adultos mayores en gestión social y alfabetización digital, fomentando su participación activa en la comunidad y superando la brecha tecnológica.
El 10 de junio de 2024 fue nombrado primer párroco de la Parroquia Universitaria Sagrado Corazón de María, reconocimiento a su compromiso pastoral y educativo. Bajo su liderazgo, la parroquia se convirtió en un espacio donde la fe, la formación y el servicio social se unieron, consolidando su influencia en la comunidad universitaria y en la ciudad.
El Padre Fernando Cabrero Fernández deja un legado imborrable de entrega, humildad y amor al prójimo. Su vida se refleja en cada estudiante, docente y feligrés que tuvo la fortuna de conocerlo. Como recordó un colaborador cercano: “Su testimonio de vida y su dedicación nos enseñan que la verdadera fe se demuestra con acciones y cercanía a los demás”. Su voz sigue viva en el corazón del pueblo cruceño.
Un apasionado de la música que, con el apoyo de trompetas, tambores, bombos y platillos, hacía de su banda la infaltable en los carnavales cruceños. Pedro ‘Perucho’ Suárez Paz nació el 5 de noviembre de 1946 en Santa Cruz de la Sierra. Su inicio se remonta a 1968, cuando animó una fiesta y abrazó la trompeta para siempre.
Su nombre es sinónimo de Carnaval. Llegó a convertirse en una de las bandas más solicitadas, al extremo de que las comparsas no escatimaban en recursos y peleaban hasta lo último con tal de no perder el derecho a salir en el corso y los tres días de mojazón, con la banda de ‘Perucho’ Suárez.
Al poco tiempo formó la banda de ‘Perucho’, que dejó un sello particular y otorgó vitalidad a los músicos banderos en una época en la que se veían amenazados ante el auge del disco de vinil y los equipos sofisticados de música, que representaban una seria competencia para aquel que proponía animar una fiesta a puro pulmón.
Su extensa producción incluía taquiraris, carnavales, chovenas, boleros, polcas y caluyos, este último un ritmo de los valles cruceños, popularizado por la banda. También fue una de las primeras agrupaciones en interpretar baladas de moda por aquellos años, como el clásico de 'El Puma’, ‘Voy a perder la cabeza por tu amor', una de las favoritas de Suárez.
‘Perucho’ encaró varios proyectos, como la creación de la Banda Municipal. Tuvo siete hijos: Nelda, Carlos, Cristina, Beatriz, Rosario, Isabel y Pedro. A todos ellos les cultivó la vocación musical que, luego, heredaron sus nietos. Falleció el 13 de diciembre de 2011.
Uno de los increíbles cantantes que dio esta tierra. Es fiel representante del cruceño con espíritu carnavalero, ese que hace de la bohemia una forma de vida. Pedro Flores Escalante nació el 15 de abril de 1938 en Santa Cruz de la Sierra. Sus inicios en la música fueron en los años 50, cuando formó parte de la orquesta Tasca, como baterista y guitarrista.
En 1952 comenzaron sus actuaciones como cantante en radio Electra y radio Rural. En 1957 creó su primer trío Los Ases del Ritmo, con Carlos Cortez y Julio Ribera. En 1958 formó el conjunto Los Amantes del Ritmo, con Wálter Borda, Manuel Arredondo y Pedro Rodríguez.
Estos dos últimos, junto a Flores, viajaron por primera vez al exterior, inicialmente a Argentina, donde el director de la radio Güemes, de Salta, rebautizó al conjunto con el nombre de Los Cruceños.
El grupo viajó al año siguiente a Buenos Aires para tocar en programas de televisión y en salas de teatro. Allí grabaron su primer long play con música oriental titulado 'Bolivia canta con Los Cruceños', que cosechó éxitos en el país vecino.
El trío se desintegró y Salvador Rodríguez junto a los hermanos Oyola formaron Los Cruceños en Argentina. En lo musical, tuvo una conexión con Gladys Moreno, a la que acompañó en varias giras. El Camba Sota también compartió con Los Cambitas, Los Cunumis y el cuarteto Santa Cecilia. Entre 1972 y 1978 grabó dos discos como solista.
A los 12 años compuso su primera canción y desde ahí no paró hasta consagrarse como artista. Percy Ávila Montero nació el 24 de octubre de 1938 en Santa Cruz de la Sierra. Siempre andaba con guitarra en mano. En los 60 dio muestras de su talento cuando le entregó al trío Los Cruceños los taquiraris orientales de su autoría ‘Ya sos mi dulzor’, ‘No seas mala ché’ y ‘Ranchito natal’. Los tres fueron grandes éxitos.
Su consagración definitiva le llegó con el taquirari ‘Lunita Camba’, compuesto en 1964 y que él mismo grabó al año siguiente. En 1968 compuso el taquirari ‘El Guajojó’, también considerado uno de los más importantes de su autoría.
En 1970 obtuvo el primer premio en el Festival de la Canción Folclórica Latinoamericana, en La Paz. En Sucre estudió Filosofía y Letras, también se dedicó al periodismo y a la comunicación. En 1975 inició una serie televisiva por el canal estatal dirigiendo el programa ‘Semilla, Canto, Pueblo’.
Ávila compuso más de 250 canciones entre taquiraris, carnavalitos, chovenas, boleros, rancheras y cuecas. Entre las últimas obras que compuso Percy Ávila se citan ‘Tierra camba encantada’, ‘A mi Santa Cruz morena’ y ‘Surazo’, obras que fueron galardonadas en varios festivales.
Falleció en la madrugada del 11 de enero de 2010 en su domicilio del barrio La Colorada.
Médico, líder y formador de generaciones. Percy Boland Rodríguez fue un destacado ginecólogo, dirigente cívico e institucional y rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm).
Graduado de Medicina, en 1940, en la Universidad Nacional de La Plata, Argentina, se especializó en Obstetricia y Ginecología y realizó una Maestría en Salud Pública, con especialidad en salud materna en Harvard, Estados Unidos, en 1948.
Su trayectoria profesional abarcó cargos de relevancia nacional e internacional: fue presidente de la Sociedad Boliviana de Obstetricia y Ginecología, y fundador de la Sociedad Boliviana de Salud Pública
Dirigió el Hospital San Juan de Dios y la Maternidad, además del Instituto de Maternidad Eva Perón, que hoy lleva su nombre. Como rector de la Uagrm, entre 1964 y 1970, impulsó la educación superior en Santa Cruz, dejando una huella profunda en la formación de profesionales.
Su labor se extendió también al civismo y a la gestión social. Fue fundador y presidente de las siguientes instituciones: Comité pro Santa Cruz, Cotas, Centro Boliviano Americano, Banco Santa Cruz y Country Club Las Palmas. Reconocido y condecorado en múltiples ocasiones, Percy Boland Rodríguez es recordado por su compromiso con la salud, la educación y el desarrollo social de Santa Cruz.
Un gran constructor de la capital cruceña. Percy Fernández Áñez fue ingeniero civil, empresario y líder cívico. Se convirtió en alcalde de Santa Cruz de la Sierra seis veces no consecutivas (1990-1991, 1992-1993, 1994-1995, con el MNR), Fue elegido concejal desde 1996 hasta 2004. Nuevamente burgomaestre entre 2005 y 2009 y 2010-2014, con el Frente Amplio Juntos Para Todos y 2015-2020, con Santa Cruz para Todos.
Nacido el 14 de febrero de 1939, Fernández se formó como ingeniero civil en la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina. Desde joven combinó su vocación técnica con una visión de desarrollo que marcó su carrera pública y privada.
Fue empresario exitoso, ministro de Integración, senador, presidente del Comité pro Santa Cruz y de Cordecruz, antes de asumir la responsabilidad más importante de su vida: conducir el Gobierno Municipal de su ciudad.
Lideró la transformación urbana más profunda que haya vivido Santa Cruz de la Sierra en su historia. Su administración ejecutó miles de obras municipales, entre ellas escuelas, hospitales, mercados, parques, coliseos, avenidas y canales de drenaje. Impulsó el desayuno escolar, el nuevo catastro urbano y el primer plan masivo de pavimentación, dotando a la ciudad de infraestructura moderna y funcional.
Fue un actor clave en el proceso de autonomía municipal y en la creación de una gestión pública eficiente, que se convirtió en modelo para el resto del país. Su estilo franco y carismático le valió el cariño y la cercanía de miles de cruceños.
A lo largo de su trayectoria recibió más de 80 distinciones nacionales e internacionales, reflejo del reconocimiento a una vida dedicada al progreso de Santa Cruz de la Sierra. Falleció el 1 de septiembre de 2025 y dejó un legado imborrable en la historia urbana y política de Bolivia.
Plácido Molina Mostajo fue historiador, geógrafo, abogado, profesor, poeta y magistrado católico cruceño. Nació el 11 de octubre de 1875 en Santa Cruz de la Sierra. Se casó con Julia Barbery Ibáñez (1887-1963). Estudió Derecho en la Universidad Santo Tomás de Aquino (futura Universidad Autónoma Gabriel René Moreno) y se graduó en 1899.
En 1903 participó en la fundación de la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz y en la redacción del Memorándum de 1904, documento que se envió al Congreso y exponía las ventajas de instalar un ferrocarril que una el Oriente con el Occidente. En 1905, el Congreso deliberó acerca de un proyecto de centralización de las universidades de Bolivia, que convertía a la de Santa Cruz en una Escuela de Agricultura. Según indica Leonor Ribera Arteaga: “El Dr. Molina fue uno de los defensores del mantenimiento de nuestra casa superior”.
Asimismo, fue secretario de la Junta Impulsora de la Catedral y presidió Acción Católica, además de la Unión Cívica, que precedió al actual Comité pro Santa Cruz. Llegó a ser cofundador de la Cámara de Comercio. Molina fungió como cancelario (hoy, rector) de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno y llegó a ser vocal y presidente de la Corte Superior de Justicia; también fue designado ministro de la Corte Suprema de Justicia.
Entre 1906 y 1909, Molina vivió en Buenos Aires, donde estudió Historia y Geografía, especialmente la secesión de Charcas. Luego de retornar a Bolivia se dedicó a la educación por casi 20 años y ejerció de docente de Historia y Literatura en el colegio Seminario. Asimismo, fue catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno. Además, ejerció como secretario general y rector de la Universidad entre 1909 y 1911.
En la década de 1930, Molina conformó la Comisión de Límites con Paraguay. En 1938, el historiador cruceño Humberto Vázquez Machicado citó la obra de Molina, 'Guía del Oriente Boliviano', como una fuente valiosa para conocer la historia virreinal de Santa Cruz. Recibió una condecoración del presidente Luis Adolfo Siles. Falleció el 4 de enero de 1970.
Hombre multifacético y apasionado del fútbol. Ramón ‘Tahuichi’ Aguilera Costas nació el 1 de enero de 1914 en Beni. Siendo aún un niño, a los seis años, se trasladó a Santa Cruz de la Sierra, realizando sus estudios en el Colegio Nacional Florida. Posteriormente, prosiguió sus estudios superiores, obteniendo el título de contador público, logrando ingresar a trabajar en la Prefectura del departamento, hoy llamada Gobernación.
Se unió en matrimonio con una distinguida dama, Alicia Pareja (+) y fruto de esa unión nacieron Rolando Aguilera P. (+), Líders Aguilera P., Wálter Aguilera P. (+), Mario Aguilera P.(+) y Carmen Aguilera P.
Fue designado superintendente de la conocida Comisión Mixta Boliviana Brasileña y destinado a Corumbá (Brasil), puesto que ocupó por un periodo de más de 10 años.
Su pasión por el fútbol lo llevó a ser uno de los impulsores de la Asociación Cruceña de Fútbol (ACF), además de ser miembro y fundador del decano del fútbol cruceño, el glorioso Club Florida, el 17 de mayo de 1935, junto a grandes personalidades cruceñas como el Dr. Abraham Telchi (+), don Sixto Fleig (+) y otros.
Florida fue pentacampeón entre 1940 y 1944. Como futbolista, siendo un habilidoso puntero izquierdo, integró varios equipos, como Estudiantes, Franco y The Strongest FC. Tuvo una gran fama de goleador.
En honor a esa brillante trayectoria, la Academia 'Tahuichi' Aguilera lleva su nombre, como también el principal escenario deportivo del departamento, el estadio Ramón ‘Tahuichi’ Aguilera Costas. A raíz de una enfermedad cardiaca, falleció en agosto de 1962.
Un gran personaje cruceño, empresario emprendedor y visionario. Ramón Darío Gutiérrez Jimenez nació en Santa Cruz (Itaguazurenda, provincia Cordillera) el 31 de agosto de 1907 y falleció el 13 de agosto de 1987. Fue líder cívico y luchó por las demandas regionales de la época.
Huérfano de padre, a temprana edad trabajó en la hacienda de su madre, apoyando a su hermano mayor Aurelio Gutiérrez, que fue su ejemplo a seguir. Ambos hermanos fueron a la Guerra del Chaco; Aurelio murió en la contienda y Ramón Darío, convertido en héroe de guerra, retornó a su hogar, dirigiéndose a Santa Cruz de la Sierra.
Trabajó haciendo ladrillos, sembró pasto, compró ganado y puso una lechería, la más grande del país; además, construyó una destilería gigante de alcohol. Llegó a contar con las estancias ganaderas más modernas de Bolivia. Encabezó la producción industrial del arroz.
Fue el primer presidente del Comité pro Santa Cruz, siendo uno de los fundadores. Se inició en la dirigencia cívica apoyando los reclamos del Sindicato de Choferes Primero de Mayo, por la falta de combustible en la región; eso despertó la iniciativa de crear un ente que defendiera los intereses regionales, dando origen al Comité.
Como empresario tuvo múltiples aportes al desarrollo industrial y agropecuario. Su gran obra fue fundar el ingenio azucarero San Aurelio (24 de septiembre de 1957), una empresa que hasta la fecha es un ejemplo de la pujanza del departamento y de la industria azucarera cruceña. Le pusieron el nombre de San Aurelio en honor a su hermano, caído en la Guerra del Chaco contra Paraguay.
En la década de los 40 fue también alcalde de Santa Cruz de la Sierra y fundador de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco); además, impulsó la Feria Exposición.
Ramón Prada Vaca Díez fue un destacado ingeniero civil y prefecto de Santa Cruz en la gestión 1999-2001 por Acción Democrática Nacionalista (ADN). También ocupó el cargo de viceministro de Transporte y fue presidente de la Corporación de Desarrollo de Santa Cruz (Cordecruz) en la gestión de Jaime Paz Zamora.
El 26 de julio de 1999, el entonces presidente de la República, Hugo Banzer Suárez, con el Decreto Supremo Nº 25469, designó a Prada como prefecto y comandante del departamento de Santa Cruz. Cuando fue autoridad, siempre se interesó por buscar el diálogo y la concertación entre los sectores en conflicto.
En septiembre de 2001, Prada renunció a la prefectura cruceña indicando que los problemas de salud no le permitían trabajar en esas condiciones y que lo hacía por recomendación médica.
La exprimera autoridad política de Santa Cruz fue internada durante 15 días en la clínica Incor y sometida a una nueva intervención quirúrgica de las válvulas del corazón, cirugía que se realizó por primera vez en septiembre de 2001, pero en esta oportunidad ya no resistió.
Falleció el 24 de marzo de 2016 por problemas cardíacos.
Fue un intelectual que produjo poesía, ensayo, teatro, cuento y novela, considerado uno de los escritores más importantes de Bolivia y Sudamérica. Raúl Otero Reiche nació el 20 de enero de 1906 en Santa Cruz de la Sierra. Sus padres fueron Samuel Otero y Raquel Reiche.
Bachiller del colegio Nacional Florida, estudió en la Escuela de Bellas Artes de La Paz y después en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm). Su producción literaria estuvo marcada por el amor a su tierra natal, aunque también escribió sobre la naturaleza y la guerra, que vivió en carne propia en la Guerra del Chaco. Hacia 1927 vivió en La Paz y formó parte del grupo cultural Inti.
Tras cursar algunos años en la Facultad de Leyes, se desempeñó como profesor de Literatura. Concurrió a la Guerra del Chaco, también fue diputado por Santa Cruz (1944), docente y rector de la Uagrm (1955-1956). Fue prefecto de Santa Cruz (1945-1946), además de ser fundador y director de las radios Florida y Oriente.
Ganó varios premios en su trayectoria literaria, como el Cóndor de los Andes (1961) y la medalla de la Gran Orden Boliviana de la Educación (1967). Fue jefe de la Dirección de Cultura de la Alcaldía entre 1956 y 1976. Este periodo se considera el más largo de la historia. En su honor, la Casa de la Cultura lleva su nombre. Como periodista, entre otras acciones, fue fundador y director de los diarios La Unión y La Palabra de Santa Cruz. También fungió como miembro de la Academia Boliviana de la Lengua y es autor de numerosas letras de himnos y canciones.
El poeta y estudioso Pedro Shimose ofrece la siguiente valoración: “Otero Reiche constituye un hito en la historia de la literatura boliviana, piedra fundacional de la literatura contemporánea del Oriente boliviano”.
Se reveló como poeta en 1925 publicando sus primeros versos en El Oriente y El Progresista. En las tres últimas décadas aparecen sus libros: ‘Poesías Estampas’ (1964), ‘Lira Maternal’ (1965), ‘Fundación en la llanura’ (1967), ‘Soledad Iluminada’ (1972), ‘Adiós, amable ciudad vieja’ (1973) y ‘América y otros poemas’ (1977). En 2018, la BBC de Londres incluyó su poemario 'América' en las '100 obras literarias que transformaron el mundo'. Falleció el 29 de enero de 1976 en Santa Cruz.
Jorge Roca Pereyra y Gumercindo Coronado Zambrana fueron integrantes de la Unión Juvenil Cruceñista, que lucharon por los intereses regionales y que, por ese motivo, fueron asesinados en 1957.
A fines de 1955, el MNR decide conformar el binomio Hernán Siles Zuazo-Ñuflo Chávez Ortiz. El cruceño Ñuflo estaba en el momento culminante de su carrera política. Las elecciones se llevaron a cabo por primera vez aplicando la ley del voto universal. Esta fórmula triunfó con el 78%. La situación económica y social era grave. Había una gran inflación.
En Santa Cruz, nuevamente la Federación Universitaria Local tomó a su cargo la reorganización del Comité pro Santa Cruz bajo la conducción del doctor Wálter Suárez Landívar, rector de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno. En junio de 1957 se eligió una mesa directiva ad hoc, integrada por el doctor Guillermo Weise Gutiérrez, el coronel Ernesto Wende y Fausto Medrano. A este directorio provisional se le encomendó la redacción de los nuevos estatutos, que fueron aprobados el 4 de julio del mismo año.
Posteriormente, el Comité convocó a elecciones, siendo elegido presidente el médico Melchor Pinto Parada, que ejerció este cargo desde el 17 de agosto de 1957. Su bandera de lucha tuvo como base jurídica la ley sobre regalías petroleras del 15 de julio de 1938. Sus objetivos inmediatos eran tres: promulgación de la ley sancionada por el Congreso Nacional, referente a la interpretación del artículo 104 del Código de Petróleo; transferencia al departamento del monto económico de Bs 237.800.000 y realizar el estudio adicional de un convenio comercial al Tratado Ferroviario que tenía el Estado con Argentina.
Luego de la creación de la Unión Juvenil Cruceñista y el Comité Cívico Femenino en octubre de 1957, los estudiantes Gumercindo Coronado Zambrana y Jorge Roca Pereyra fueron asesinados el 7 de octubre y el 30 de octubre de 1957, respectivamente. El primero falleció en el interior del edificio de la Alcaldía (hoy, Casa de la Cultura) y el segundo, durante la batalla de los Mangales en Villa San Luis.
Hombre de política y fútbol. El mayor legado de Rolando Aguilera Pareja es la Academia de Fútbol Tahuichi Aguilera, una ‘cantera’ inagotable de futbolistas y con la que le demostró al mundo que, en tierra cruceña, hay bastante talento boliviano.
Fundó la Tahuichi el 1 de mayo de 1978 y desde sus inicios comenzó a cosechar distinciones y premios por logros nacionales e internacionales. La Academia nutrió los clubes y la selección nacional de jugadores de jerarquía, que fueron claves para que el país obtenga una histórica clasificación para el Mundial de Estados Unidos en 1994.
En la Tahuichi dieron sus primeros pasos aquellos futbolistas de la talla de Marco Antonio Etcheverry, Erwin Sánchez, Jaime Moreno, Joselito Vaca, Ronald García y Mauricio Ramos, entre otros. Ellos pasearon su fútbol por varios países.
Rolando Aguilera Pareja, que nació el 15 de febrero de 1938 en Santa Cruz de la Sierra, también se destacó en la política y se desempeñó como ministro de Urbanismo del Gobierno de Alfredo Candia. En 1985 rechazó una invitación de Hernán Siles Suazo para acompañarlo como candidato a la Vicepresidencia.
En 1999 se postuló para ser alcalde de Santa Cruz de la Sierra junto al Partido Demócrata Cristiano (PDC). En 1996 asumió como concejal del municipio cruceño, donde aportó como fiscalizador. Falleció el 30 de noviembre de 2002 en Santa Cruz de la Sierra.
A casi un siglo de que el abogado y escritor cruceño Rómulo Gómez Vaca (h) escribiera su emblemático poema 'Desde mi umbral', las palabras que dieron origen al lema cívico: “Entra con franqueza que un placer nos das, es ley del cruceño la hospitalidad”, siguen resonando en el corazón de Santa Cruz. Sin embargo, esa calidez que el autor retrató como esencia del espíritu oriental parece contrastar con las tensiones y los desencuentros sociopolíticos que atraviesan hoy el departamento, donde el ideal de fraternidad parece desdibujarse entre conflictos y divisiones.
Nacido el 28 de abril de 1902 en Santa Cruz de la Sierra, este poeta fue hijo de Rómulo Gómez y Felicidad Baca. Desde joven demostró una sensibilidad poética profunda, plasmando en sus versos la vida sencilla, noble y solidaria de la Santa Cruz de comienzos del siglo XX. Su obra es un retrato de una sociedad que, aunque humilde, vivía en armonía con su entorno y mantenía abierta la puerta al viajero, al amigo y al desconocido.
El poema 'Desde mi umbral' no solo exalta la hospitalidad cruceña, sino que también deja entrever una mirada crítica hacia las injusticias, la marginación y las heridas históricas del país. En sus versos, Gómez Vaca construye una voz colectiva: la del pueblo cruceño que, pese a las adversidades, conserva su fe en la fraternidad y en el porvenir de Bolivia. Su tono es al mismo tiempo afectuoso y combativo, como si quisiera advertir que la verdadera grandeza de una región radica en su humanidad.
El lema inspirado en su obra -convertido con el tiempo en símbolo cívico y orgullo regional- trasciende lo poético. Resume una filosofía de vida que marcó generaciones: la confianza, la apertura y la generosidad como valores inquebrantables de la identidad cruceña.
El destino de Gómez fue tan breve como intenso. En 1930, viajó a Puerto Suárez para asumir funciones como secretario de la Delegación Nacional del Oriente. Apenas un año después, el 10 de julio de 1931, encontró la muerte en circunstancias trágicas, dejando inconclusa una obra que prometía seguir creciendo. Su partida temprana no impidió que su legado se consolidara como una referencia literaria y moral en la historia cruceña.
Hoy, al evocarlo, Santa Cruz se mira en el espejo de sus propios versos. En una época donde los valores parecen erosionarse bajo el peso de la indiferencia y la confrontación, recordar a Rómulo Gómez Vaca (h) es volver a las raíces de la identidad regional. Su poesía invita no solo a conservar la tradición de la hospitalidad, sino también a recuperar la franqueza, la solidaridad y el amor por la tierra que siempre definieron al verdadero espíritu cruceño.
Abogado y hábil político que se abrió campo en la política hasta convertirse en prefecto de Santa Cruz. Rómulo Mercado Ortiz nació en Santa Cruz de la Sierra el 17 de febrero de 1884 y falleció el 17 de mayo de 1956, a los 72 años.
Se graduó en 1911 de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm), cuando ya había cumplido 27 años y estaba con toda la fuerza para lanzarse por proyectos políticos. Así fue que ese mismo año pasó a convertirse en concejal.
Ya con experiencia en la política, también fue presidente del Concejo en 1926. Luego, pasó a ser miembro del Partido Liberal, siendo secretario del directorio departamental en 1916 y presidente entre 1924 y 1925.
En 1931 y 1933 fue director departamental de la Compañía Recaudadora Nacional y gestor de la industria de los cueros, que actualmente se exporta a varios países de Europa.
En 1938, ocupó el cargo de prefecto del departamento, bajo la presidencia de Germán Busch.
Es considerado un héroe por salvar a más de 40 camaradas de ser llevados a un campo de concentración, tras desviar el vuelo en el que eran transportados. Ese hecho es señalado como el primer secuestro aéreo de la historia. Saúl Pinto Landívar nació en Santa Cruz de la Sierra el 26 de mayo de 1929. Sus padres fueron Saúl Pinto Parada y María Landívar Franco.
Realizó sus estudios primarios en la escuela Obispo Santistevan y los secundarios en el Colegio Nacional Florida. Hizo estudios de aviación en la Base Aérea durante tres años hasta sus 21, edad en la que recibió su licencia de piloto comercial.
Ingresó muy joven a la Falange Socialista Boliviana (FSB) influenciado por el pensamiento ideológico del partido. Participó, de manera descollante, en muchas acciones partidarias en pro de la defensa de los intereses regionales y nacionales (1952 y 1964) sufriendo durante esta época toda clase de persecuciones, destierros y exilios. Una de las hazañas memorables de su accionar político se llamó ‘Salto a Salta’, que fue el primer secuestro aéreo de la historia. Un grupo de casi 50 falangistas cruceños fue detenido y estaba siendo trasladado a Curahuara de Carangas, uno de los campos de concentración de la época, donde todos corrían riesgo de ser ultimados. El capitán Pinto y sus camaradas tomaron la nave y desviaron su curso llegando a salvo a Salta (Argentina).
Tras el exilio en Argentina, retornó a Bolivia. Mientras se dirigía a Concepción junto a 10 camaradas sufrió una emboscada recibiendo ocho disparos en el vientre, con salida por la espalda y malherido consiguió esconderse entre la maleza. Se refugió en casa de una familia de la zona y, gracias a los auxilios de un franciscano, recibió atención médica.
Alertadas las fuerzas del Gobierno de su presencia, es detenido. Luego, consigue ser trasladado a Santa Cruz, donde obtiene un salvoconducto para viajar a Buenos Aires. Al sanar de sus heridas, no se rindió y retornó una vez más a seguir luchando para acabar con el régimen. Es detenido y deportado a Perú. A la caída del MNR, retomó sus actividades. Falleció el 14 de junio de 2018.
Pasó su niñez en aquella Santa Cruz de mediados del siglo XX, que no sobrepasaba los 50.000 habitantes, que estaba aislada del resto del país y donde nació un 19 de mayo de 1941. Sergio Antelo Gutiérrez eligió la arquitectura como profesión y la política como vocación. A finales de la década de los 50, salió del país para formarse en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Federal de Pernambuco, en Brasil.
Elaboró obras arquitectónicas claves en Santa Cruz, como la Terminal de Buses Julio Prado Montaño, el parque El Arenal y el edificio de la cooperativa La Merced. Antelo es considerado como ‘el representante más importante del pensamiento político cruceño contemporáneo’, según la historiadora Paula Peña.
De 1974 a 1977, Antelo fundó el Colegio de Arquitectos de Santa Cruz y fue el primer cruceño en comandar el Colegio de Arquitectos de Bolivia durante el periodo comprendido entre 1978 y 1981. Su rol fue determinante para el crecimiento de Santa Cruz durante las décadas de los 70 y 80. Fue director de la revista Debate, editada entre los 70 y 80 por la intelectualidad de Santa Cruz y algunos invitados de otras regiones de Bolivia.
En 1983, cuando se desbordó el río Piraí y él era alcalde, creó el Plan Tres Mil, un desarrollo urbano que consistía en la construcción de 3.000 viviendas para albergar a los afectados por la riada. Sin tener presupuesto para ello, todo se manejó con donaciones y el sistema de minga. Como concejal se encargó de elaborar y aprobar el primer Código de Urbanismo y Obras de la ciudad. Antelo fue miembro de partidos, como Izquierda Unida (IU) y Movimiento Bolivia Libre (MBL). A principios de este siglo lanzó la proclama de la Nación Camba.
Mario Aguilera Cirbián, presidente del Colegio de Arquitectos de Santa Cruz, afirmó que Sergio Antelo está entre los grandes pensadores de la ciudad y el departamento. “Su vida tiene cierto paralelismo con la historia de Santa Cruz de la Sierra de los últimos años. Nació en una pequeña urbe y le tocó ser uno de los artífices para que se transforme en una metrópoli. Su aporte al Colegio de Arquitectos de Santa Cruz, a su ciudad y a su país ha sido invalorable”, dijo.
Walter Rubín de Celis Velasco fue uno de los arquitectos y gestores culturales más versátiles y visionarios de Santa Cruz de la Sierra. Formado en Brasil, integró los principios del urbanismo tropical moderno con una profunda comprensión del paisaje y la identidad cruceña. Su obra abarcó desde la planificación urbana hasta la educación superior y las artes escénicas, dejando una huella indeleble en la historia cultural de la región.
Como consultor principal del primer Código de Urbanismo y Obras de Santa Cruz, contribuyó a estructurar el marco técnico y normativo que guio el crecimiento ordenado de la ciudad durante décadas. Su visión sentó las bases de una Santa Cruz planificada, humana y abierta al futuro, en la que la arquitectura debía dialogar con el clima, la naturaleza y las costumbres locales.
Ejerció la docencia universitaria con pasión y rigor, siendo vicedecano de la Facultad de Ciencias del Hábitat, Diseño y Arte y jefe de la carrera de Arte en la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm). También fue docente en Diakonía y en la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA). En las aulas, formó generaciones de arquitectos, diseñadores y artistas, defendiendo una pedagogía que integraba técnica, sensibilidad estética y compromiso social.
Paralelamente, desarrolló una vasta labor en el ámbito cultural y artístico. Durante más de tres décadas, dirigió las coronaciones de las reinas del Carnaval Cruceño, convirtiéndolas en verdaderas puestas en escena que combinaron arquitectura efímera, música, danza y luz, siempre con un sello identitario cruceño. Su talento escenográfico brilló en el festival Sombrero 'e Saó, donde diseñó escenarios que exaltaron la tradición oriental y el imaginario popular de Santa Cruz.
Su mirada estética trascendía lo técnico: comprendía el arte como expresión viva de la cultura y del espíritu colectivo. En cada proyecto buscó que la arquitectura y las artes dialogaran con la historia, el entorno y la gente, convencido de que la ciudad era una obra de todos. Así, su legado se proyecta más allá de los edificios y escenarios: se siente en la forma en que Santa Cruz se reconoce y celebra a sí misma.
En el ámbito personal, Walter Rubín de Celis Velasco se casó con Raquel Clouzet, con quién compartió una vida dedicada al arte, la educación y la familia. Fueron padres de cinco hijos: Walter Daniel, Darío, Diego, Gabriela y Ana Lía, que continúan su legado de creatividad, sensibilidad y amor por la región.
En este personaje confluyeron el urbanista, el maestro, el escenógrafo y el soñador. Fue un cruceño que pensó su ciudad como una obra colectiva y la transformó en escenario de identidad y esperanza.
Uno de los mejores pilotos de la historia de Bolivia. Fue el primer gran ídolo nacional del automovilismo en la década de los 60 que, a punta de actuaciones destacadas en el país y en el exterior, se ganó un lugar en el corazón de los fanáticos de la velocidad durante 11 años de competencia.
'Willy' Bendek Sikaffy nació el 5 de enero de 1934 en Santa Cruz de la Sierra. Tuvo su debut en las pistas, en 1959, durante una competencia en el circuito Potosí-Tarija-Potosí, con un coche de paseo, que no estaba preparado como el resto. Era una época dorada para el automovilismo nacional, plagado de competidores de gran talla, como Óscar Crespo, Dieter Hubner, Marco Sarmiento, Juan Rodríguez Vera, entre otros.
Rápidamente, Bendek demostró su talento en el volante al consagrarse campeón nacional en 1961, tras imponerse en pruebas como ‘Ciudad de La Paz’ y la ‘Doble Oruro’. Repitió la consagración en 1964, 1967, 1969, con su conducción intrépida para superar a los coches de Fuerza Libre y sumó en 1968 el campeonato nacional en Cilindrada Límite, categoría en la que se le otorgó el título póstumo en 1971.
La meteórica carrera de Bendek fue interrumpida por la fatalidad, el 14 de noviembre de 1971. Ocurrió durante una competencia en Santa Cruz de la Sierra, en el circuito urbano que recorría el segundo anillo y que, por aquel entonces, marcaba el límite urbano de la capital oriental.
El corredor había salido victorioso temprano en la carrera de la categoría Cilindrada Límite e iba por el doblete en la categoría Fuerza Libre. Tras una decena de vueltas en la circunvalación, al mando de su Ford Mustang, un reventón de llantas hizo que su coche se desplazara dando un par de tumbos para colisionar contra un poste de madera cuchi y una barda hasta quedar en el patio de una casa.